miércoles, 2 de diciembre de 2015

Océanos, el gran ausente de la Cop21


Ciudades costeras y especies en peligro ante la elevación de la temperatura y el nivel del mar. La suerte del mundo, depende de los líderes que están reunidos en Francia.

Desde la llegada de la revolución industrial en el siglo XVIII, el planeta viene siendo destruido lentamente por el hombre.

Producto del calentamiento global, varias especies desaparecieron. Así tenemos, el oso grizzle mexicano, el león marino japonés, la rana incubadora gástrica, el sapo dorado, el tigre de Java, la cabra de los pirineos, entre otros.

Para evitar la desaparición de otras especies de fauna y flora, así como el hábitat del hombre, en Paris, Francia, se viene desarrollando la Cop21, que es la reunión de los 166 países para encontrar fórmulas que permitan luchar contra el cambio climático que amenaza al mundo.

A pesar de los diversos temas que se vienen abordando desde el 30 de noviembre pasado, y que va hasta el 11 de este mes, la bióloga francesa Françoise Gaill asegura que los océanos son los grandes ausentes de esta cumbre mundial.

El calentamiento atmosférico, recuerda Gaill a propósito del inicio de la COP21, repercute de forma mecánica en los mares, que se “dilatan” y elevan el nivel del agua, especialmente al acelerarse la fusión de los glaciares.

El escenario más optimista en caso de inacción deja esa elevación del nivel del mar en 25 centímetros de aquí a finales de siglo, cantidad suficiente, avanza, para provocar desplazamiento de poblaciones y cuestionar las infraestructuras actualmente en marcha para contrarrestar esas subidas.

En las hipótesis más pesimistas contemplan la posibilidad de que el crecimiento alcance los 80 centímetros.

Pasado ese umbral, un grado de más, según la bióloga, bastaría para provocar el blanqueamiento de los corales, amenazar la supervivencia de los arrecifes y poner en peligro la subsistencia de 500 millones de personas.

Aunque el impacto real del cambio climático sobre los océanos sigue siendo en gran parte desconocido, un alza de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) implicaría además una acidificación que desafía el ecosistema marino.

“Si no hacemos nada, corremos el riesgo de empotrarnos contra el muro”, indica Gaill, quien es coordinadora del consejo científico de la Plataforma Océano y Clima, y presidenta del consejo estratégico y científico de la Flota oceanográfica francesa.

En el Perú, un cambio de la temperatura de los mares llevaría a la desaparición de especies como la anchoveta, y con ello, a la extinción de varias aves marinas, como el pelicano. Un escenario de esta naturaleza provocaría una pérdida económica a la industria pesquera.


El acuerdo de París, que entraría en vigencia en el 2020, sustituirá a la segunda fase del Protocolo de Kioto, aunque a diferencia de este, que solo incluía a un grupo de países industrializados que representan el 11% de las emisiones, supone responsabilidades para todos y cubriría casi el 100% de las emisiones de los gases. (Redacción)

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