jueves, 5 de enero de 2017

Hígado graso, dolencia silenciosa


Adultos y niños están expuestos a esta enfermedad, que puede ser mortal cuando llega a etapas avanzadas.

La mala alimentación que hoy es muy común en muchos peruanos, no solo es causante del sobrepeso, sino también de sufrir del hígado graso, conocido también como “esteatosis hepática”.

Esta enfermedad que puede poner en riesgo nuestra vida, aparece cuando hay una excesiva acumulación de grasa en el hígado.

Por ser asintomático (no causa dolor), la mayoría recién se entera que sufre de este mal cuando van al médico por otra dolencia.

Ese fue el caso de Osmelio Ramírez Paredes, quien a los 55 años acudió al hospital con la idea de tener algún mal en el abdomen, por los cólicos y pesadez que sufría. Por eso fue grande su sorpresa cuando le dijeron que sus malestares se debían al hígado graso.

Según el doctor Cristian Montoya, del Consorcio Insplament, esta enfermedad generalmente se presenta en las personas que se alimentan con muchos carbohidratos, grasas, y llevan una vida sedentaria. De ahí que el 40% de los obesos sufra de hígado graso.

El señor Osmelio reconoce que durante años, su alimentación fue mayormente a base de frituras, embutidos, snacks, etc., a pesar de las advertencias de sus amigos, que le aseguraban que tarde o temprano iba a enfermarse. Hoy, al recordar esa época, reconoce que ellos tuvieron razón.

Por causa de la mala alimentación, el doctor Bernardo Ostos, director general de Promoción de salud del Minsa, afirma que cada año se pierden en Perú más de tres millones de años de vida por muerte temprana o discapacidad.

El hígado graso no solo afecta a los adultos. En los últimos años, los menores de edad también se han visto afectados.

Para evitar que los peruanos continúen alimentándose mal, el Congreso aprobó hace algunos años la Ley de Promoción de Alimentación Saludable para Niños, Niñas y Adolescentes, que lamentablemente por falta de recursos no se ha implementado en todos los colegios del país.

Tener el hígado graso es muy peligroso, ya que se deteriora progresivamente y deja de funcionar como es debido. De hecho, las personas con esta enfermedad tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes, cirrosis y hasta insuficiencia hepática a mediano o largo plazo.

Síntomas
El hígado graso por desarrollarse de manera silenciosa, recién se manifiesta cuando está en etapa avanzada. Es en ese entonces que la persona comienza a sufrir de dolor abdominal, fatiga crónica, pesadez luego de comer, vómitos, diarrea (casi no tiene color y es grasosa) y pérdida de apetito.

Ramírez Paredes por causa de las molestias perdió cuatro kilos durante los tres años que sufrió de hígado graso.

Por lo avanzado de su enfermedad, debía tratarse con pastillas y una estricta dieta alimenticia. En esta etapa, Osmelio conoció a la Comunidad Cristiana del Espíritu Santo, donde luego de perseverar, logró curarse con ayuda de su fe.

Tratamiento
El hígado graso puede tratarse, de ahí la importancia de hacerse chequeos preventivos para no sufrir de hepatitis crónica, cirrosis e hígado con cáncer.

El tratamiento en etapas tempranas consiste en lograr un peso ideal, realizar actividad física constante y evitar el consumo de sustancias nocivas para el hígado. (Redacción).

FACTORES DE RIESGO
Entre los más importantes destacan:
- Obesidad y sobrepeso
- Diabetes tipo 2
- Colesterol elevado
- Dieta rica en grasas y azúcares simples
- Consumo de alcohol
- Medicamentos con calcio


TIPS

Consuma fibra, legumbres, frutas, sobre todo que contengan vitaminas A, C, E y selenio. También ajos, cuyos componentes limpian el hígado.

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