miércoles, 25 de enero de 2017

“Ica se compra y se venden los recursos naturales”



En la tierra del sol y el vino; también se vive, desde hace algunos años, una gran escasez hídrica, donde los más perjudicados vienen siendo lo más pobres.

A pesar de no contar con agua en abundancia, los agroexportadoras vorazmente están consumiendo este recurso natural de la región, perjudicando a los pequeños agricultores y a la población.
Jorge Aparcana, coordinador del área del desarrollo local sostenible de Codeh Ica, habla sobre los efectos que ha causado la inversión privada en el Valle de Ica. Afirma que la presencia del Estado es débil porque no regula el uso hídrico de la inversión privada que busca convertir todos los desiertos en zonas productivas. Plantea que se debe regular y aplicar un plan regional que establezca los límites de la expansión de la agroexportación.

Uno de los recursos naturales que no sobra en Ica, es el agua. Sin embargo, se sigue avalando la explotación de este recurso por los beneficios económicos de la agroexportación…
—La escasez que está viviendo el Valle de Ica demuestra que el modelo agroexportador que han impulsado los diferentes gobiernos -desde Fujimori hasta Humala- es un esquema absolutamente fallido. Al igual que el esquema minero, el modelo agroexportador es el mismo: extraer al máximo los recursos naturales, en este caso el agua. Hay una irracional lógica productiva que piensa que es un recurso infinito, esa realidad expresa que estamos ante una profunda crisis de este modelo de desarrollo que ha traído: mayor pobreza, una agudización de los problemas sociales, un trastrocamiento del equilibrio ecológico y agotamiento del recurso más preciado que tenemos en Ica: el agua.

¿Por qué se insiste en este modelo que solo beneficia a algunos pocos?
—Hay una agresiva campaña mediática que sostiene que si no hay inversión para trasvasar agua y aumentar la oferta hídrica en el Valle de Ica, la inversión privada se va a ir, y eso va a generar un enorme problema social porque son generadoras de empleo. Como representante de un organismo de derechos humanos, creemos que la inversión privada es necesaria, que la agroexportación no debe de irse de Ica, pero no se puede seguir sobreexplotando el agua.

Los agroexportadores han ganado millones de euros y dólares exportando espárragos, uva de mesa, y otros productos, es hora de que se comprometan a reponer el daño ocasionado, con proyectos de recuperación acelerada del acuífero del Valle de Ica. Eso se logra con programas de cosecha y siembra de agua y reforestación; no hay otro camino, que incluya proyectos productivos para los pequeños agricultores; que se hagan proyectos productivos para las comunidades empobrecidas de Huancavelica y Ayacucho.

En la última década hay una disputa real por el agua, por un lado las poblaciones denuncian contaminación y la falta de acceso a este derecho fundamental, y por otro, se prioriza su uso para las actividades económicas.
Ica es parte del problema global en el mundo, y la agroexportación entendida como una explotación irracional de agua  que impone patrones de cultivo que son insostenibles para nuestra realidad, como es la producción de espárragos, alcachofa, papikra, o la uva de mesa; esos productos tienen una gran demanda hídrica. Para la producción del espárrago necesitas 2 mil litros de agua por kilogramo de espárrago.

El modelo económico en Ica es irracional, la agroexportación es voraz en la extracción del recurso hídrico y además la sobreexplotación de los suelos, eso trae consecuencias ambientales. Estamos perdiendo el caudal ecológico, en menos de 30 años se ha acelerado la pérdida de la napa freática. 

Esto se ha profundizado desde el primer gobierno de Alan García, y más aún con la aplicación del modelo neoliberal de Fujimori cuando hace el cambio de la Constitución y liberaliza los mercados y brinda un marco normativo para favorecer la inversión privada. Ica se ha convertido en una suerte de feria donde se compra y se vende al mejor postor los recursos naturales.

¿Cuáles son los problemas generados con el boom agroexportador?
— La agroexportación ha secado los pozos para consumo humano, y ha habido también afectación al pequeño agricultor, esta actividad no ha parado y la tendencia es que haya una mayor expansión porque quieren convertir todos los desiertos en zonas productivas para vender productos perecibles a los mercados norteamericanos y europeos, no les importa que la población de Ica se quede sin agua.

Se están llevando del valle el agua de la mejor calidad, entubada de manera subterránea, para que a través de un sistema tecnificado, garantizar el riego de sus miles de hectáreas.  Se está priorizando el agua para los agroexportadores.

Se calcula que quedan apenas cinco o siete años de agua, lo dicen los propios agroexportadores.

¿Cuáles son las poblaciones más afectadas?
—Tenemos los distritos de Los Aquijes, Pueblo Nuevo, Pachacutec y Santiago, donde Agrokasa y otros fundos con mucho poder económico y político han concentrado pozos. Con esa problemática también se han agudizado los problemas sociales para la ciudad. La empresa prestadora de servicios de agua potable y el alcantarillado para la ciudad de Ica, Emapica, ha perdido aproximadamente el 60% de pozos, que se han secado, eso pone en riesgo el consumo humano para la ciudad de Ica.

— ¿Por qué los pequeños agricultores de Ocucaje no están de acuerdo con proyectos para captar agua?
—Son alrededor de 700 pequeños productores que riegan y dependen única y exclusivamente de esta agua superficial. La preocupación de los pequeños productores es por la falta de proyectos integrales, se está desvistiendo a un santo para vestir a otro. Se ha optado sin consulta alguna y pasando por encima del derecho de las comunidades, por proyectos para captar agua.

La PUCP ha hecho varios estudios, y afirman que ese proyecto es inviable por varias razones: primero, no se ha consultado con la gente, está desinformada y eso activa un nuevo conflicto; segundo, la disponibilidad, el comportamiento del caudal, la secuencia y el flujo del líquido elemento en esta parte de la cuenca no garantiza que esa agua sea permanente; y advierte que se va a invertir 105 millones de soles para un proyecto que no va a ser rentable.

— ¿El Estado no está ejerciendo su labor fiscalizadora?
—Los iqueños estamos pagando los platos rotos de la carencia de un Estado débil, que no planifica ni regula, un Estado que está capturado por los operadores de los inversionistas y empresarios aglutinados en la Confiep. En Ica se da una situación terrible porque se ha concentrado el poder político y económico.

La agroexportación debe continuar, pero tiene que cambiar el patrón de cultivo, tiene que regularse, sancionarse y cerrarse los pozos ilegales. Se tiene que aplicar un plan regional que establezca los límites a la expansión agroexportadora, e implementar políticas públicas para reactivar al pequeño productor porque es el que garantiza la alimentación.

—En este contexto de escasez de agua, ¿por qué se levantó la veda en el distrito de Ocucaje?
—El tema de Ocucaje es la mejor expresión del tráfico de influencias, donde la ANA (Autoridad Nacional del Agua) a través de sus operadores han levantado la veda en julio de 2014, para apropiarse de suelos para hacer un gran fundo agroexportador, y eso ha generado problemas, porque habiendo veda irrestricta, agrícola La Venta -en un mes y medio- perforó pozos para poder ampliar el desierto y convertirlo en un fundo agroexportador de uva, y eso ha generado un nuevo conflicto.

— ¿La población de Ica consume agua de calidad?
—La agroexportación han concentrado los mejores pozos, a la población les han quitado la posibilidad de consumir agua de calidad. La situación del agua de consumo humano es crítica, porque hay pueblos que tienen una hora al mes, como es el caso de Ocucaje y hay otros pueblos que apenas tienen una hora a la semana, como es el caso de Pueblo Nuevo, Los Aquijes, y en otros con más suerte, tres horas a la semana. La expansión acelerada de la agroexportación ha hecho que perforen miles de pozos, se calculan que son 2.500 pozos, que están agotando la napa freática, pero no solamente ha afectado la pequeña producción agrícola, también ha secado la mayor cantidad de pozos de agua de consumo humano.

Todo el valle tiene problemas de escasez de agua para consumo humano, siendo el más crítico los distritos de Pueblo Nuevo, Los Aquijes, Pachacutec y Santiago.

Sin embargo, la agroexportación ha generado crecimiento económico y generación de empleo.

Es verdad que la agroexportación genera empleo, pero también genera mucha pobreza, porque las condiciones laborales son precarias, hay una pérdida acelerada de derechos laborales, en Ica está ‘prohibida’ la sindicalización. Trabajador que se organiza en sindicatos inmediatamente lo despiden.
El presidente regional, Fernando Cillóniz, manifiesta que Huancavelica se va a beneficiar con el canon hídrico y con obras.

La parte de arriba de Huancavelica es por excelencia zona alpaquera. En torno al trasvase hay cinco comunidades: Carahuancho, Choclococha, Santa Inés, Santa Ana y Pilpichaca, que son las principales opositoras a cualquier proyecto de ampliación, o de construcción de alguna infraestructura para ampliar oferta hídrica abajo. Desde Codeh Ica planteamos que esto no es viable, porque es irracional producir el espárrago donde el 90 % de su composición es agua en un desierto tan terrible como el que tenemos.

¿Qué solución se debe dar a nivel del gobierno central y regional?
—Desde Los Molinos hacia aguas arriba se pueden hacer medianas represas, con un sistema escalonado de pequeñas represas se permitiría recargar el acuífero, garantizando agua todos los meses del año a los pequeños agricultores en la parte alta, media y baja; y esos puquiales que hoy son aguas puras de consumo humano podrían ser perfectamente traídas a la ciudad; la idea es tener un enfoque integral, consultando a las poblaciones. (Redacción)


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