
“Las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, que, a su vez, son los siete candeleros. Cada iglesia tiene un líder y cada líder está representado por un ángel. Pero, en este caso, considere individualmente, que usted es una iglesia, entonces usted es el ángel de su iglesia”, explicó.
“Con base en este pasaje, usted, que es nacido del Espíritu Santo, tiene una responsabilidad respecto a su iglesia. ¿Y cuál es su iglesia? ¡Usted! El propio texto Sagrado afirma que nosotros somos el Templo del Espíritu Santo. Y ¿qué es del Templo del Espíritu Santo? ¡La iglesia! Entonces, simbólicamente, nosotros somos la iglesia. Y este pasaje específico se refiere a que existen siete iglesias, o sea, siete tipos de cristianos y, tanto usted como yo, estamos en una de estas siete iglesias.”
El obispo se ocupó de evidenciar los aspectos positivos y negativos del tipo de cristiano que precisa mejorar o corregir. Éste, está representado por obispos, pastores, obreros y miembros; en suma, representa a la persona que sirvió como iglesia en este mundo, el alma humana, pues será ésta la que entrará (o no) en el Reino de Dios.
Al final del encuentro, el obispo aclaró cómo deber ser la postura de este primer tipo de cristiano, su personalidad, o su trabajo; la forma que cuida a su iglesia; es decir, su propio cuerpo, su vida, su carácter, su manera de ser, su comportamiento.
“Tenemos que mantener este celo las 24 hs. del día para cuidar la iglesia que Jesús nos dio”, finalizó.
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