
La transformación
“Llegué al Cenáculo del Espíritu Santo, hace dos años, con mi vida completamente destruida. Tomé la decisión de ir al Cenáculo después de ver el programa en la televisión. Después de participar en la reunión, hablé con el pastor, le conté toda mi historia, y escuché atentamente todas las palabras que el hombre de Dios me decía. Allí me enseñaron a usar mi fe y comencé a colocarla en práctica. Los resultados fueron apareciendo y volví a tener éxito en los negocios!”, declaró Luís.
No a la crisis
“Escuché hablar de la Hoguera Santa de Israel y aún en medio de la crisis, participé con todas mis fuerzas, dejando mi todo en el altar de Dios. Como resultado las cosas comenzaron a ir mejor, volví a abrir la estación de servicio y las oficinas. Comencé a equilibrar mi vida financiera y, a partir de ahí, todo se comenzó a componer”, declaró Luís. “A través de los sacrificios que hice para Dios, obtuve las bendiciones, que están ahora a la vista de todos. ¡No tengo miedo de la crisis! ¿Y por qué debería tener? Tengo salud, a Dios en mi corazón, al Espíritu Santo y voy a luchar. Es esto lo que aprendemos en cada Hoguera Santa, a luchar y no quedar parados”, concluyó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario