“Los dolores eran insoportables”
Gladys Sierra: Vine al Cenáculo con principios de osteoporosis en la cadera y en la columna, no podía dormir en las noches, sufría de migrañas y dolores insoportables en el cuerpo, desde hace 4 años vivía tomando calmantes para el dolor, pero al tocar en el Manto con mucha fe todo el dolor desapareció por completo, ahora no necesito tomar calmantes, puedo dormir tranquila gracias a Dios ahora tengo paz.
“Ya no tengo más vicios”
“Hace 7 meses que llegué al Cenáculo con muchos dolores de cabeza y en la espalda, y todo eso me atormentaba, no me dejaba vivir en paz, tenía muchos vicios, pero el principal era el alcohol, y al perseverar los viernes y tocar en el Manto, Dios me dio fuerzas para dejarlo todo porque ahora estoy libre de los vicios, ya no tomo mas alcohol, los dolores desaparecieron y fui sanado, todo eso se lo debo a Dios”, acotó.
“No podía quedar embarazada”

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