miércoles, 9 de noviembre de 2016

Apoyo familiar ayuda superar los problemas


Vencer los obstáculos de la vida demanda sacrificios, sobre todo cuando se trata de la salud.

Luisana Lopilato, la recordada actriz argentina de la telenovela Rebelde Way, vive una de las peores etapas de su vida. Recientemente, su hijo mayor, Noah, acaba de ser diagnosticado con cáncer.

En un comunicado publicado en su cuenta, Luisana reveló que tanto ella como su esposo, el cantante canadiense Michael Bublé, se encuentran devastados por el diagnóstico médico, por lo que pidió a sus amigos y fans orar por la salud de su primogénito, además de solicitar respeto por su privacidad.

Según el entorno más cercano a la actriz, a inicios de noviembre, Noah presentó ciertas molestias de salud. En un principio se pensó que padecía de mononucleosis (virus que ataca los glóbulos blancos), después se habló de paperas; sin embargo la tarde del jueves 6 un diagnóstico médico dio cuenta que tenía cáncer.

En la prensa argentina, transcendió que el pequeño Noah estaría en una clínica de Los Ángeles, Estados Unidos, donde permanecerá al menos cinco meses, para someterse a varios tratamientos.

Lopilato y Bublé se casaron en 2011. Noah nació el 27 de agosto de 2013 y su hermano, Elías, lo hizo el pasado 22 de enero.

La familia
Vencer al cáncer demanda un sacrificio grande. En este esfuerzo, el apoyo emocional de la familia es crucial.

Según el doctor Martín Nizama, psiquiatra de la clínica Angloamericana, en el caso de los niños la presencia paterna es fundamental, porque para ellos la familia constituye su mundo, los seres que le inspiran confianza, seguridad y estabilidad. Por eso, agrega, los padres o los hermanos más cercanos deben brindarles en los momentos difíciles todo el contacto sensorial posible, ya sea apachurrándole, cargándole, cantándole, o simplemente mirándole. “De esta manera, el niño logrará conseguir una autoestima fuerte, que será vital para su recuperación”, sostiene. (C.M.)

EN PERÚ

Cada año se registran 1.200 casos nuevos de niños con cáncer. Siendo la leucemia aguda, la más frecuente. Le siguen los linfomas y los tumores cerebrales.