jueves, 5 de enero de 2017

¿Cómo ser un buen líder?


Durante nuestra vida buscamos destacar, ser bueno en algo, para hacer admirado por ello. Sin embargo, no todos lo logramos. ¿Te has preguntado por qué?

La administradora y coach Simone Salgado asegura que no siempre las personas están dispuestas a pagar el precio del sacrificio para ser triunfadoras, a pesar de poseer el potencial para lograrlo.

¿Cómo ser un buen líder?
— Antes que nada, hay que ser bueno como persona, pero si no lo eres, hay que tener humildad para buscar ayuda y así lograr ser mejor. Y por qué digo esto, porque si usted no es bueno, puede que sea hasta un buen líder, pero va a maltratar a las personas, será un jefe que solo ordena en busca de resultados inmediatos, pero jamás va a ganar seguidores.
Otro aspecto importante, es que te guste lo que haces, tengas ambición de crecer y sepas conducir a tu equipo a conseguir sus metas laborales.

— ¿Qué características debe tener?
—Flexibilidad, respeto por el ser humano, carisma y resiliencia. Además estar involucrado con los resultados de los demás y tener comunicación especialmente eficaz. Es decir, transmitir algo de forma clara, objetiva, firme y congruente.

¿Qué detalles debe cuidar?
— Un buen líder debe actualizarse siempre. El líder que deja de estudiar está condenado al fracaso. Lo que es nuevo trae curiosidad y genera entusiasmo en sí mismo y para el equipo. Las personas no son números, deben ser vistas como seres humanos.  Los liderados quieren y necesitan sentirse parte del proceso, ser valorados como profesionales y como persona. Es necesario pedir retorno de lo que fue pasado periódicamente a través de evaluaciones directas o indirectas; y aceptar las críticas. Aprender de los errores cometidos para ser mejor.

— ¿Por qué no todas las personas llegan a ser un buen líder?
— La mayoría quiere tener el título de líder, pero no quieren pagar el precio que el puesto requiere.
El buen líder trabaja más, piensa más, estudia más, tiene y debe tener más paciencia.

Te garantizo que vale la pena pagar el precio, porque la alegría de ser un buen líder es mucho mejor que solo tener el título de líder. (C.M.)