jueves, 24 de febrero de 2011

Estamos abandonados, nadie nos atiende

Francisco Vásquez que postula al Congreso con el numero 31 por Fuerza 2011, estudio educación especial en el área de deficiencia mental en la Universidad de Colombia. Promete luchar por los discapacitados que están olvidados en el Perú

“Una vida, un ejemplo”, así se podría resumir el día a día de Francisco Vásquez, un invidente que lucha por sobrevivir entre tanta injusticia y desigualdad con la que tiene que lidiar cada vez que sale a la calle en busca de mejores oportunidades para él y su familia. “No tenemos oportunidades de salir adelante, el gobierno no nos toma en cuenta. Nosotros pensábamos que con la cuota del 3% de trabajadores con cierta discapacidad en el sector público, íbamos a tener un trabajo asegurado, nos hemos equivocado, seguimos igual o peor que antes, no nos atienden, estoy convencido que para el estado somos un estorbo, una carga muy grande” acotó.

Hoy en día, hace de la política una de sus convicciones más grandes, es consciente que llegar al Congreso no es un camino fácil, y que tendrá que vencer una serie de obstáculos en busca de los votos necesarios que lo lleven al Parlamento Nacional. “Tengo muchos proyectos que quiero proponer, en primer lugar propondría un proyecto de crédito inmediato para personas con discapacidad, otro de mis propuestas es Ley de pensiones para discapacitados, porque existen muchos casos en que el padre deja de existir y el hijo discapacitado no tiene como subsistir, es en ese momento que entra a tallar esta pensión, que viene a ser como la de invalidez permanente” señala.

Discapacidad no es incapacidad

Si usted ve a una persona discapacitada por la calle, quizás piense que no tiene las capacidades para sobresalir en la vida. Si es así, está equivocado. Hoy en día la continua lucha de muchos de ellos, nos viene demostrando que con perseverancia y fuerza de voluntad se pueden alcanzar las metas

La discapacidad es un fenómeno poco entendido y estudiado en nuestro país. El número de personas con algún tipo de falencia física, según los estudios realizados por el INEI (2007), llega a cuatro millones. Muchos de ellos viven en una precaria situación económica, debido, entre otras razones, a la discriminación de una sociedad que en pleno siglo XXI aún tienen la idea que un discapacitado está imposibilitado de hacer un trabajo eficiente. La realidad, sin embargo, nos dice que no siempre es así. Incluso muchos de ellos cuentan con más habilidades y conocimientos que un ser normal.

Es el caso, por ejemplo, de Richard, Denis, Sheyla y Víctor cuyas discapacidades nunca constituyeron un impedimento para trabajar en la Municipalidad de San Borja.

Triste realidad

En el Perú, 30 de cada 100 peruanos tiene discapacidad según un estudio de la OPS de 2004. La mayoría de este sector poblacional sufre de discriminación y marginación en diversos aspectos, por ejemplo: en educación, sólo uno de cada cien niños con discapacidad está matriculado en una escuela de educación especial; en salud sólo cinco de cada cien personas con discapacidad recibe atención especializada, según datos de la Sociedad de Medicina de Rehabilitación del Perú; el 64% de personas con discapacidad no tiene acceso al trabajo (INR); de aquellos que lo hacen, el 45% son trabajadores independientes y el 19% son trabajadores familiares no remunerados. Si la situación educacional y laboral es lamentable, más lo es la cobertura en Essalud y el régimen pensionario donde su acceso es sumamente difícil

Para Enrique Bustos Garay, jefe del Área de Comunicaciones de CONADIS (Concejo Nacional para la Integración de las personas con Discapacidad), el concepto equivocado que tienen los empresarios e inclusive las instituciones públicas sobre nuestra capacidad ha provocado frustración en muchos de nosotros, que a pesar de contar con conocimientos sobre algún oficio o profesión se les ha hecho difícil encontrar un trabajo.

El Congreso de la República con el fin de acabar con esta situación dio la ley 27050, por el cual el 3% de las vacantes laborales de los organismos estatales tiene que estar reservado para los discapacitados. Lamentablemente a pesar de esta norma, muchas instituciones públicas hacían caso omiso a su cumplimiento. Un ejemplo emblemático de esta discriminación lo sufrió en el 2009 el hoy juez Edwin Bejar, quien por ser invidente el Ministerio Público no le permitió-en una primera instancia- concursar a una plaza fiscal.

Tuvo que aprobarse la ley 29392 que normó la 27050 para que las instituciones recién tomaran en cuenta a los discapacitados.

Hoy gracias a esta norma legal, las personas con alguna falencia física vienen cada vez teniendo mayores posibilidades para obtener un trabajo. Aunque aún falta mucho para hacer que otras instituciones públicas, como las municipalidades y gobiernos regionales cumplan a cabalidad con la ley.

El Comisionado Adjunto de la Defensoría del Pueblo, Alberto Vásquez, advierte que si bien la Ley 27050 establece la obligación a las entidades e instituciones del Estado a contratar personas con discapacidad por un mínimo de 3%, aún existen una serie de barreras administrativas que no están permitiendo que esta norma se cumpla.
“Nosotros como Defensoría del Pueblo, lo que hemos hecho es hacer una serie de recomendaciones a las entidades estatales para que puedan incluir en sus planillas a las personas con discapacidad, como por ejemplo la organización de convocatorias para selección de personal, convenciones a nivel nacional, etc. La idea es lograr un cambio real en este asunto, mediante la recomendación y la persuasión”, señala.

Educación

Si la situación laboral para un discapacitado en el país, ya de por sí es complicado, lo mismo lo es en el acceso a la educación. De acuerdo con la ley, las universidades deben separar el 5% de sus vacantes para los estudiantes con alguna limitación física. Sin embargo, ello no se cumple.

La Defensoría del Pueblo ha detectado que las universidades, en su mayoría privadas, solamente acatan la norma para especialidades que no tienen mayor demanda.

Una tarea pendiente de esta institución es corregir inmediatamente este incumplimiento. Vásquez ha adelantado que en los próximos días la defensoría saldrá a visitar a todas las universidades para saber si en los reglamentos de sus exámenes de admisión están o no acatando la ley.

Ahora que se acerca el reinicio de las clases escolares, 30 mil madres con niños que padecen de alguna discapacidad sicomotora o sensorial se encuentran preocupadas ya que la “educación especial” que van a recibir sus menores hijos no es la más óptima en el país.

Los pocos colegios públicos que brindan este tipo de educación no cuentan con una infraestructura ni programas adecuados. Según la psicóloga Noemí Paymal, los niños alumnos con discapacidad requieren un mejor tutor individual. Asimismo necesitan momentos de soledad para recuperar su energía. Además la materia estudiada tiene que ser de interés para ellos, de lo contrario, se aburren, dice.

En el Perú, de los 900 mil niños con discapacidad, solo 52 mil 263 accedieron a centros educativos especiales e inclusivos.

SANCIONES

El Reglamento de Infracciones y Sanciones contra entidades e instituciones públicas considera una falta leve el no permitir que un discapacitado participe en un concurso público. En este caso, la multa asciende a 2 UIT (Unidad Impositiva Tributaria) equivalente a S/7.400. Mientras que una infracción grave es considerada si una universidad, ya sea pública o privada, no reserva el 5% de vacantes para personas con discapacidad. Aquí la multa va de 2 hasta 8 UIT. Por su parte, una falta muy grave, se da cuando una institución no ha reservado dentro de la nómina de sus vacantes el 3% para las personas con discapacidad.

CIFRAS

- Según la Encuesta Nacional Continua (ENCO) del año 2006, en el Perú el 8.4% de la población presenta algún tipo de discapacidad, esto significa que 8 de cada 100 personas a nivel nacional declaran tener al menos una discapacidad

- La discapacidad se presenta en un mayor porcentaje en las zonas urbanas (8.9%), mientras que en el rural (6.9%).

- Los tipos de problemas que mas se presentan son: el visual (4.5%), motora (2.7%), auditiva (2.2%), y la discapacidad menos prevalente es la del habla y la de comunicación que reportan 0.7% y 0.6%, respectivamente.

Los sabores de Lima, la capital gastronómica del Perú

La gastronomía peruana sigue de moda. El prestigioso diario brasileño O Globo resalta en una edición especial las bondades de nuestra comida, y da a conocer algunos sitios turísticos de la “Ciudad de los Reyes”, Lima

El Premio Nobel de Literatura otorgado al escritor peruano Mario Vargas Llosa en el 2010 era sólo otra señal de que el Perú es muy alto. La fama, sin embargo, no se limita a las letras, ni tiene ninguna relación con Machu Picchu, Cuzco o las Líneas de Nazca. No es que estos lugares no sean parte de una visita obligada en el país de los incas. Muy por el contrario, no se puede dejar fuera. Pero poco a poco, Lima ya no es sólo una escala para convertirse en el destino final para aquellos que buscan buenos paseos, con catacumbas y los sitios arqueológicos sino también para degustar de la rica comida. Después de todo, he aquí algunos de los chefs que pusieron la ciudad en el mapa del mundo gastronómico, como Gastón Acurio.

Los inmigrantes italianos trajeron los tomates y la pasta, los chinos y los japoneses el arroz y la salsa de soja, mientras que el pollo y el limón los españoles. La mezcla étnica no podría haber dado lugar a una interesante cocina.

El mejor lugar para degustar la comida peruana de Lima, que en 2006 fue declarada la capital gastronómica de América del Sur, durante el congreso internacional de Madrid Cocina de fusión, es Le Cordon Bleu Perú.

En la capital peruana, están los restaurantes de los chefs más famosos del país, como Gastón Acurio, uno de los principales responsables del auge de la cocina local en el mundo. Acurio es siempre el primer nombre que sale de la boca de los peruanos en lo que respecta a la culinaria.

Una buena opción es el moderno Astrid y Gastón, que abrió en 1994 con su esposa, también chef. Otra buena opción es el ceviche de La Mar, que en 2009 abrió una filial en Sao Paulo. El placer de la comida comienza con la pica, o arrancadores. Las papas fritas son adictivas. En el pintoresco distrito de Miraflores, se encuentra el restaurante La Mar. Aunque el menú es prácticamente hecho a base de pescado, hay un menú "underground" para aquellos que no les gustan los frutos del mar.

Otro restaurante con un ambiente de playa es la Rosa Náutica, también en Miraflores. La casa, que durante años fue dirigido por el chef Alfredo Aramburu, sirve mariscos. Pero lo que destaca es su ubicación: es un muelle que se extiende a lo largo de la playa.

En el elegante distrito de San Isidro, el restaurante de moda, Bravo, ofrece, entre otras cosas, el rollito de primavera de rollo de sushi lomo y la causa, una mezcla de cocina peruana y oriental. A propósito de ello, las influencias chinas y japonesas son tan fuertes en la comida peruana que hoy en día hay miles de restaurantes chifas en el país.

Si usted prefiere una comida con un toque casero, puede visitar El Grifo, del chef Jana Escudero. Sus recetas incluyen un lomo saltado con arroz y papas que en 2009 fue galardonado con el medallón de filete con puré de papas hecho con los guisantes y el chorizo y un huevo escalfado encima. El aspecto es interesante, y el gusto es divino. Mucho mejor son los postres, entre ellos bombones Baileys, con tres texturas diferentes y llenos de avellanas y un toque de la bebida.

Recorrido histórico
Las atracciones de Lima no sólo son ceviches y lomos. La ciudad que durante tres siglos fue la capital de los españoles en América del Sur, llama la atención por sus amplias calles y edificios con una arquitectura que combina lo colonial español y - aunque un terremoto en el siglo XVIII ha destruido gran parte de los edificios originales-con los estilos barrocos y rococos de la era republicana. La abundancia de los peatones y vehículos en las pistas son muy grandes, como en cualquier otra metrópoli, pero ello no impide dar un paseo por el Centro Histórico de la antigua "Ciudad de los Reyes".
La primera parada es la Plaza Mayor, donde Francisco Pizarro fundó la ciudad. Aquí se encuentra la Catedral, el Palacio Municipal, y el Palacio de Gobierno.

La Catedral, con sus torres gemelas, llama la atención de los visitantes. Hay cinco naves y diez capillas. Una de ellas es la de San Juan el Bautista. Dicen que alguna vez se levantó frente a la entrada de la iglesia la estatua de un hombre sobre un caballo, pero el obispo ordeno eliminarlo.

No muy lejos, una de las calles laterales se encuentra la Casa da Literatura Peruana, un espacio cultural donde las obras de algunos de los escritores más famosos del país se celebran en las exposiciones. La visita es especial no solo por las muestras de textos que hay en su lugar sino también por la arquitectura del edificio, construido en la antigua estación central de trenes de Desamparados.
Cuadras más adelante, se ubica el complejo de San Francisco, compuesto por una iglesia, un convento, dos capillas y las catacumbas antiguas. Por desgracia, no se permite tomar fotografías dentro del complejo. El patio del monasterio es uno de los aspectos más destacados, decorado con azulejos sevillanos. Parte del techo también es original, y todo ello construido con piezas de madera unidas por clavos. Para ahorrar dinero, las pinturas fueron realizadas sobre lienzo reutilizado de España. Con el tiempo, la pintura estaba fallando, y hoy en día la mayoría de los cuadros muestran piezas de las imágenes originales.
La parte más interesante del trayecto es los estrechos pasillos de las catacumbas y el complejo subterráneo, donde hay
más de 70 000 huesos. La mayoría de las personas serían pobres, y fueron apilados y cubiertos con cal.
Tras volver a la superficie, el recorrido continúa hasta la Plaza San Martín, construido para conmemorar el centenario de la independencia del Perú en 1921. En su centro está la estatua al General José de San Martín, quien proclamó la independencia. A diferencia de la Plaza Mayor, la arquitectura es de tipo francés. Allí se encuentra el Gran Hotel Bolívar y el Club Nacional, exclusivamente para hombres, y el concurrido jirón de la Unión, calle peatonal llena de restaurantes y tiendas.

Miraflores y San Isidro
Venir a Lima y no caminar por los barrios de Miraflores y San Isidro es casi lo mismo que visitar Río y no caminar por la zona sur. Es aquí donde se concentra los mejores restaurantes de moda. En Miraflores, por ejemplo, se encuentra la calle de las Pizzas, llena de bares con mesas en la acera. También destaca el Parque Kennedy, donde los fines de semana se exponen artesanías, y su anfiteatro se convierte en una pista de baile
Y ya que estamos hablando de Perú, no podían faltar los monumentos arqueológicos. La Huaca Huallamarca, en San Isidro, es una pirámide construida entre 200 y 500 antes de Cristo. Algunas momias y artefactos encontrados por los arqueólogos en la región están expuestos en este sitio. Otro monumento a destacar es la Huaca Pucllana, una especie de centro administrativo creado por pescadores nómadas y los agricultores por más de diez mil años. Más tarde, el sitio arqueológico se convirtió en un cementerio y un lugar de ofrendas

Conquistadores negocios

La inseguridad y el caos desplazaron en la década de los 90 el boom comercial de Lima a distritos como Miraflores y San Isidro. Posteriormente con el crecimiento económico del país, este boom se trasladó a Surco, San Miguel y últimamente a los conos de la capital.

Uno de esos nuevos emporios comerciales que viene creciendo vertiginosamente es la avenida Conquistadores, ubicada en el distrito de San Isidro. El público que recorre sus alrededores, usualmente hombres y mujeres de alto poder adquisitivo, son asiduos consumidores del lujo y el buen vestir.

La importancia que ha cobrado es­ta avenida para hacer negocios vin­culados a la moda ha convencido a diversos diseñadores peruanos a situar allí sus boutiques. Ahora bien, los diseñadores deben compartir los clientes con otros negocios, como restaurantes, y centros de belleza, entre otros. Esta diversidad permite al público encontrar en un solo lugar todo lo que necesita. Así, por ejemplo, las personas pueden ir a un spa a relajarse, lue­go hacer compras de cualquier tipo y posteriormente cenar en los restaurantes Se­gundo Muelle o Bravo Restobar.

Se estima que esta zona comercial ha adquirido tanta relevancia que los precios del metro cuadrado se han disparado de 700 dólares hasta aproximadamente unos 2 500 dólares. A su vez, los precios de los alquileres se han duplicado en los últimos tiempos. Sin embargo, eso no ha sido obstáculo para que la de­manda por adquirir un local continúe. Como consecuencia, algunos diseñadores y empresarios que no han conseguido instalarse en Conquistadores han op­ta­do por abrir tiendas en avenidas colindantes (como Emilio Cavenecia).

Aquí el testimonio de dos comerciantes que se vienen abriendo un sitial dentro del competitivo mundo empresarial.

La Bottega del Vino

En Italia se acostumbra comer y beber bien; por ejem­plo, siempre un buen acompañamiento puede ser un vino de calidad. Cuando el italiano Silvio de Martín y su esposa peruana Nancy Niquén llegaron a Lima, en una de sus visitas, se dieron cuenta que no había una representación significativa de los vinos italianos. Por ello, ambos decidieron tomar esta oportunidad de negocio y traer los mejores vinos de diferentes regiones de Italia.

En el año 2001 la Bottega del Vino, Grandi Vini Italiani, inició sus actividades en la cuadra 12 de la avenida Con­quistadores. En aquel entonces, en Lima no se encontraban vinos italianos de ca­li­dad, lo que generaba una desinformación total del prestigio internacional del vino italiano.

“Lo que hicimos es dar a conocer el vino italiano de calidad al público peruano, y le demostramos que no necesariamente las marcas más conocidas o grandes son las mejores, sino aquellas provenientes de haciendas de prestigio, cuyos propietarios son amantes del vino vero”, nos explica Nancy Niquén.

Niquén señala que el vino italiano es hijo del ambiente natural, del sol y de la sabiduría del hombre. Gracias al clima mediterráneo, que es co­­nocido como el mejor para las flores y los frutos, la península italiana goza de grandes vinos.

“El peruano está aprendiendo con no­sotros sobre vino; por eso lo asesoramos para que escoja el mejor según la ocasión”, explica Nancy Niquén, que en el presente cuenta con 35 casas (proveedores) de vinos italianos, desde el norte de Veneto hasta la isla de Sicilia.

Ole Bahe

“Las grandes marcas como IBM, Alfa & Romeo y Vanidades me buscan porque necesitan obsequiar productos de calidad a sus clientes exclusivos”, afirma orgullosa Mariana Lengua Balbi, propietaria de la tienda Lole Bahe, que se ubica en la cuadra tres de Con­quistadores.

Antes de abrir la tienda, Mariana es­tu­vo ocho años en Estados Unidos. Los últimos dos los vivió en la ciudad de Nue­va York, donde trabajó en la compañía de accesorios para viajar Flight 001. Allí aprendió a diseñar productos según su función. «En esa empresa me enseñaron muchísimo; mi línea de diseño es muy limpia gracias a esa experiencia», revela nuestra entrevistada.

El éxito de trabajar para grandes di­se­ñadores no fue más grande que su persistente idea de hacer empresa en el Perú. “Yo siempre tuve el propósito de hacer mi propia línea de productos y dar trabajo a peruanos”, explica.

Es así que en 2006 Lole Bahe empezó sus actividades. Fue en una casa aledaña a la huaca Pucllana (Miraflores), en la que no pudo sacar licencia de trabajo por tratarse de una zona residencial. Es por este motivo que se trasladó a Con­quistadores.

Mariana recuerda cómo aprendió, en el camino, a manejar su empresa: “Mi primer error fue contratar a cinco operarios, que fue un número exagerado para empezar el negocio. Ahora tengo dos, que son suficientes. Otro traspié en la empresa fue la compra de maquinarias que resultaron ser equivocadas; por consecuencia, las tuve que devolver (ríe). Así es como pagué el derecho de piso”.

En la actualidad, Lole Bahe sostiene un crecimiento en ventas considerable, año tras año. Acorde con ello, Mariana ha abierto un stand en Ripley del Centro Comercial Jockey Plaza. A su vez, está re­di­señando su página web, para que sus consumidores y nuevos clientes puedan realizar sus compras con un solo clic.