jueves, 4 de septiembre de 2014

¿Cómo paramos esta violencia?


Las agresiones más habituales son golpes físicos, insultos, discriminación, etc.


El bullying se ha convertido en un problema social. En los últimos 11 meses se han registrado 1.362 casos en el país. Lo más grave, es que la violencia escolar está provocando que cada vez tengamos más niños suicidas.

El jueves 21 agosto la señora María Herrera recibió una llamada del colegio de su hijo. Extrañada, porque eso nunca había acontecido antes, contestó el teléfono. Al otro lado de la línea una madre de familia desesperada le daba una mala noticia: su hijo José, de tan solo 9 años,  estaba convulsionado tras haber recibido de sus compañeros de aula del centro educativo José Olaya de Chorrillos una golpiza.
Preocupada corrió en busca de su hijo. Al llegar al colegio lo encontró tendido sobre el suelo en estado inconsciente. Con ayuda de algunas personas lo llevó al hospital Rebagliati. Ahí los médicos le comunicaron lo que una madre nunca quisiera escuchar. Su pequeño José estaba en coma y que solo quedaba esperar un milagro para que viva.
Historias trágicas como estas lamentablemente no son aisladas. De acuerdo con el Sistema Especializado en Atención de Casos sobre Violencia Escolar (Síseve) del Ministerio de Educación (Minedu), de setiembre del 2013 al 15 de agosto de este año, se han reportado en todo el país 1.362 casos de violencia escolar (bullying), de los cuales 1.052 acontecieron en Lima, 36 en Ayacucho, 35 en Junín, 31 en Puno y 25 en Huánuco.
Las agresiones más habituales que sufren las victimas de bullying son golpes físicos, insultos, discriminación, etc.
El hecho que unos niños ‘masacren’ a otro de su propia edad demuestra que existe un problema de salud mental en la sociedad que urge ser atendido.
Según Milton Rojas, psicólogo de Cedro, los chicos no son más que el reflejo de lo que se vive en sus casas. “Que de bueno podemos esperar de ellos si los progenitores trasmiten a diario códigos violentos. Está claro que si no se trabaja en el seno familiar de los jóvenes todo esfuerzo para erradicar la violencia escolar no va tener éxito”, dice.

Si su hijo comienza aislarse, no quiere hablar, pone mil excusas para no ir a clases, y muestra una baja autoestima, probablemente esté siendo víctima del bullying.

Carmen Mendoza, decana del Colegio de Psicólogos de Huánuco, también piensa lo mismo, por eso demanda el cumplimiento de la Ley 29719 que promueve la convivencia sin violencia en las instituciones educativas,  además de la designación de por lo menos un psicólogo en cada colegio.
“Actualmente la mayoría de las escuelas no cumplen con la norma, se amparan en la falta de recursos. Sin embargo, para eso están los gobiernos locales y regionales para ayudar a que se cumpla. En Junín, así se ha hecho y hoy todos los centros educativos de esa región cuentan con un profesional en psicología”, afirma Mendoza.
Cubrir más colegios
Al Síseve solo están inscritos 10.000 centros educativos de los 61.000 que hay en el país. Rafael Miranda, especialista del Programa Paz Escolar del Minedu, reconoce que por razones económicas ellos no han podido capacitar a todos los directores para que entiendan la importancia de reportar los hechos de violencia que suceden en sus colegios. Pero confía que el próximo año con más recursos puedan tener hasta 40.000 centros educativos inscritos al Síseve.
Respecto a la Ley 29719 dice que están proponiendo al Congreso su modificatoria para que otros profesionales también ayuden en esta tarea de prevenir y erradicar la violencia escolar, ya que actualmente no hay suficientes psicólogos para cubrir todos los colegios, además que no todos tienen el perfil para trabajar con niños.
Miranda reconoce además que en la lucha contra la violencia escolar deben participar otras instituciones, más aún cuando el psiquiatra Freddy Vásquez, del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado-Hideyo Noguchi, advierte que en los últimos 5 años han aumentado los casos de chicos con depresión. Eso sin contar que el 25% de niños suicidas –como señala– tuvo como motivo el bullying.
Si su hijo comienza aislarse, no quiere hablar, pone mil excusas para no ir a clases, y muestra una baja autoestima, probablemente esté siendo víctima del bullying. Si ese fuera el caso, la psicóloga Mendoza aconseja hablar con su hijo. “Solo así se evitará una desgracia”, sostiene. (Redacción)

SABÍA
1.- Según el doctor Tulio Bermeo, presidente de la Sala Civil de la Corte Superior de Ucayali, el bullying no está penado como delito. Sin embargo, dice, ello no exime al profesor y director de responsabilidad cuando a sabiendas de un caso de violencia escolar (dentro o fuera de la escuela) no denuncian el hecho.
2.- Síseve es un sistema que permite que cualquier supuesta víctima o testigo reporte incidentes de violencia escolar. Para ello, bastará con que complete un formulario virtual.