jueves, 8 de junio de 2017

Otitis molestosa


Cualquier persona puede sufrirla. Es dolorosa. Muchas veces provocada por nuestros malos hábitos.

¿Dolor de oído? Cuidado. Podría ser que esté sufriendo de otitis.

Según el doctor Percy Ruiz, otorrinolaringólogo de la Clínica Angloamericana, son varias las causas que originan esta dolencia. Entre las más comunes tenemos el uso de hisopos, lapiceros y palitos para limpiarse el conducto auditivo. No expulsar el agua del oído luego de bañarse o asistir a la piscina. Y tener una fuerte infección respiratoria.

Dependiendo la ubicación de la afectación, la otitis puede ser externa, media o interna.
Si es externa, el canal auditivo o el tímpano son los afectados. Si es media, es la trompa de Eustaquio. Y si es interna, es el nervio auditivo.

En cualquiera de los tres casos, asegura el doctor Ruíz, la otitis es dolorosa y molestosa.

Los niños y los adultos son los más proclives a sufrir de otitis externa; mientras que los bebés y los neonatos de otitis media aguda.

La otitis interna, provocada por una fuerte gripe, alergias o sinusitis, suele presentarse a cualquier edad, y sobre todo en invierno.

Además del dolor, la persona con otitis sufre de irritabilidad, pérdida de equilibrio y baja audición. En caso de infección, puede presentar pus, fiebre y dolor de cuerpo.

Tipos
De los tres tipos de otitis, la más frecuente es la otitis media. Esta a su vez se divide en aguda, subaguda y crónica.

La otitis aguda es una enfermedad infecto-contagiosa cuyo síntoma principal es la tos. La otitis subaguda a su vez se caracteriza por la presencia de exudado (líquido que se sale del conducto donde se encuentra contenido) en la cavidad del oído medio que presenta síntomas muy leves. Si este exudado permanece más de 3 meses, la enfermedad pasa a ser crónica.

Delia Chumpitaz, otorrinolaringóloga de la Clínica San Gabriel, dice que la mayoría de las infecciones de oído se curan solas después de algunos días. Es por ello, que se recomienda a los médicos esperar entre tres a cuatro días antes de recetar antibióticos para ciertos casos de infección aguda del oído. “Solo en casos muy extremos, donde la membrana del tímpano se haya abultado demasiado, es que el especialista optará por la cirugía”, subraya.

Prevención
El doctor Percy Ruiz aconseja usar tapones de silicona y gorros de natación para cubrir los oídos y secarlos bien inclinando la cabeza para ambos lados. 

Asimismo, realizar una limpieza del oído pero solo en la parte exterior: pabellón y el conducto externo sin introducir ningún objeto como hisopos porque pueden producir heridas, además de dañar el aparato auditivo con hongos. “Esta limpieza se debe hacer con una gasa o algodón”, resalta.

De presentarse dolor de oído, hinchazón, disminución de la audición, malestar, fiebre y secreciones amarillas o verdes, el doctor sugiere, en caso el paciente sea un niño, llevarlo al pediatra, primero; y si el malestar persiste, recién a un especialista.

En caso sea un adulto o adulto mayor el paciente, acudir directamente al otorrinolaringólogo para un diagnóstico y tratamiento oportuno. (Redacción)

“43 años viví con dolor”

A los 15 años Maura Higidio empezó a sufrir de dolores en el oído, que calmaba con remedios caseros. Como el malestar no cesaba, a los 17 años la llevaron al hospital Rebagliati, donde le lavaron el oído porque tenía pus y un olor nauseabundo. El doctor le diagnosticó otitis media causada probablemente por un fuerte malestar respiratorio.

Le diagnosticaron pastillas que tomó hasta los 58 años. En esa edad empezó a frecuentar a la Comunidad Cristiana del Espíritu Santo, donde luego de aprender a usar su fe, perseveró para curarse. Hoy, con 71 años, es una señora sana.