jueves, 4 de diciembre de 2014

Malas costumbres



Con la llegada de las fiestas de fin de año y las vacaciones, la ingesta de alcohol aumenta entre los jóvenes. Lo preocupante de esta realidad es que ello acontece con el permiso de muchos padres que lo ven como algo normal.

El verano ya no es solo sinónimo de sol, playa y arena. Desde hace algunos años atrás en diversos balnearios de Lima también es sinónimo de alcohol y drogas.
Lo más triste de esta realidad, es que muchos sectores de nuestra sociedad han aceptado la ingesta de alcohol como algo normal. De ahí que ver hoy a jóvenes de 13 o 14 años bebiendo no llame la atención.
A diferencia del tabaco que a muchas personas incomoda, la tolerancia al alcohol reside en la mala costumbre que tienen los peruanos de creer que toda actividad social –ya sea deportiva, cultural, académica, etc.- debe ir acompañada de bebidas alcohólicas.
Por eso no sorprende que los hijos tengan su primera borrachera en su hogar.
De acuerdo con la última encuesta de Ipsos, realizada entre colegios públicos y privados de Lima, el 63% de los estudiantes, en su mayoría de secundaria, reveló que comenzó a beber licor por primera vez en compañía de sus familiares.
Entre quienes dijeron haber probado licor con su familia, 27 % señalaron que lo hicieron en compañía de su padre, 26 % con su madre, 19 % con primos y el 16 % con sus hermanos.
Del total de escolares bebedores, el 32 % señaló que lo hace con el permiso de sus padres.
Razones para el consumo
Si bien las vacaciones y el ocio de los escolares y universitarios suelen ser un factor de riesgo para el aumento del consumo de alcohol, también existen otras causas.
Por ejemplo, en el estudio de Ipsos -realizado entre el 18 de agosto y el 3 de octubre último - se revela que la necesidad de quedar bien con los compañeros y la curiosidad son casi siempre las razones que inducen a los escolares a tomar por primera vez.
Según el psicólogo Milton Rojas, encargado del servicio del Lugar de Escucha de Cedro, muchos adolescentes también se aproximan al alcohol influenciados por la publicidad que busca asociar el consumo de alcohol con el éxito de algunas personas.
No es problema de jóvenes
El hecho que el 63% de los jóvenes revelara en la encuesta de Ipsos que comenzó a beber alcohol en compañía de sus familiares, y que el 32% lo haya hecho con la anuencia de sus padres, muestra que algo está fallando en el seno familiar.
Para Luzcarime Figari, directora de la ONG Acepta, lo que está aconteciendo es que los padres aún no están tomando conciencia de las consecuencias que el alcohol origina en la salud física y mental de sus hijos. “Mientras ellos no asuman que este problema social es de su responsabilidad, y no tomen un rol activo, estamos en nada”, dice Figari.
En efecto, según el Ministerio de Salud (Minsa) son muchas las enfermedades asociadas al consumo del alcohol, entre ellas están la cirrosis, pancreatitis, hipertensión, etc.
Mientras que desde el punto de vista mental, se sabe que el licor guarda relación con el suicidio.
El psiquiatra Freddy Vásquez considera que en el caso de los adolescentes bebedores mucho tiene que ver la creencia de los padres que piensan que haciendo participar a sus hijos en la ingesta del alcohol los convierten en más varoncitos. “Modificar esta forma de pensar para inculcar una escala de valores es una tarea que le corresponde a las autoridades”, sostiene Vásquez.
Cabe señalar que el alcohol no solo afecta a la salud de las personas. Según la policía, el 70% de los accidentes de tránsito en el país está relacionado con un conductor en estado etílico.
Por donde se lo mire, dice Milton Rojas de Cedro, el alcohol es mucho más dañino que la marihuana y la cocaína. Por eso –agrega- es necesario que no solo el Gobierno central sino también los demás estamentos del Estado (gobiernos regionales y municipalidades) inviertan en temas de prevención. “Solo así podremos controlar este problema social”, refiere.  (Redacción)

NOTA
1.- La encuesta de IPSOS también reveló un aumento del consumo de la marihuana, básicamente porque los entrevistados consideran que usar esta droga es una moda, desconociendo los efectos que sobre la salud causa este estupefaciente.
2.- En el 2012 el consumo de la marihuana era solo de 17%, hoy la cifra alcanza el 22%.