jueves, 23 de febrero de 2017

Leucemia infantil, cáncer a los glóbulos blancos


Suele atacar a los niños de entre 4 y 8 años. Al año se presentan 1.200 nuevos casos.

El 15 de febrero último se celebró en el mundo, el Día Internacional contra el Cáncer Infantil. La fecha sirvió para recordar que aún falta mucho para vencer este flagelo que mata a más de 100.000 niños al año.

Al igual que en otros países, en el Perú el cáncer más frecuente en los niños es la leucemia (44%), seguido de los tumores cerebrales (15%) y los linfomas (10%).

En nuestro país se calcula que al año se presentan 1.200 nuevos casos de leucemia infantil, de los cuales 120 mueren en ese periodo.

La leucemia, que no es otra cosa que la reproducción anormal de las células en la médula ósea, suele atacar a los niños de entre 4 y 8 años de edad.

Cuando un niño está afectado de leucemia, siente mayor cansancio, falta de apetito, dolor óseo, palidez, poca tolerancia a los ejercicios, hematomas en los brazos, piernas y tronco. Igualmente sangrado por la nariz y en las encías de los dientes; por esa razón, muchos de ellos sufren de anemia.

La leucemia se divide en dos tipos que se diferencian por las células involucradas en la patología: la leucemia mieloide y la leucemia linflobástica. Ambas se subdividen en aguda y crónica.

Según el doctor Mauricio León, director del Centro Detector del Cáncer, la leucemia que generalmente afecta a los niños es la aguda, que a su vez se divide en dos tipos: leucemia linfocítica aguda (linflobástica) y la leucemia mieloide aguda. Esta última representa la mayoría de los casos.

Mal controlable
La leucemia sí tiene cura hasta en un 80% de los casos. Sin embargo, dependerá del estado del paciente y la respuesta al tratamiento. 

El doctor León Rivera afirma que la mayoría de los niños responden al tratamiento, bien sea con cirugía, radioterapia y/o quimioterapia. Aunque hay casos más graves, en los que se necesita un trasplante de médula ósea.

En esos casos, dice el doctor Alfonso Chavera, miembro de la campaña itinerante para prevenir el cáncer de EsSalud, se busca que el donante sea un familiar directo (hermano, tío, padres). De no existir un donante compatible entre sus familiares, el paciente debe buscar uno con tejidos idénticos al suyo, sin importar sexo, edad o raza.

Para los niños que no encontraron donante de medula ósea compatible en el país, existe el Fondo Intangible Solidario de Salud del Ministerio de Salud, que financia los trasplantes de médula ósea en el extranjero.

Prevención
Los síntomas de la leucemia infantil por parecerse a otras enfermedades, algunas veces provoca que los padres lleven tarde a sus hijos al médico; por eso hay que tener cuidado, afirma el doctor Chavera, cuando los hábitos de conducta de los niños comienzan a cambiar sin explicación alguna.

Para no tener sorpresas, recomienda llevar al niño periódicamente al pediatra para que le realicen varias pruebas, como análisis de sangre, control de peso, etc. (Redacción)

“Me dolían los huesos horriblemente”

Ana Coba difícilmente olvidará el tiempo en que la leucemia hacía mella en su cuerpo.
Con apenas 7 años, cada vez que corría por los campos de su natal Cajamarca, se cansaba rápidamente, le dolían los huesos, y sufría de mareos debido a la debilidad que padecía.

Preocupado por la salud de Ana, su padre la llevó al Hospital Regional de Cajamarca, donde, luego de varios exámenes, le diagnosticaron leucemia mieloide aguda.

Para un mejor tratamiento, la evacuaron al Neoplásica en Lima, donde quedó internada por un mes para recibir quimioterapia. Se le cayó el cabello mientras su padre la acompañaba.

Mientras Ana luchaba por su vida, su familia, que ya participaba de las reuniones de la Comunidad Cristiana del Espíritu Santo, empezó a orar por ella pidiendo a Dios que el tratamiento hiciera efecto. Y así fue. Ana como a sentirse bien, luego que los síntomas comenzaron a desaparecer y los exámenes de sangre arrojaron negativo.

Hoy, con 14 años, Ana viaja dos veces al año para hacerse sus chequeos en el Neoplásica.