jueves, 9 de marzo de 2017

Cálculo renal, dolor intenso




Aparece de manera súbita, y puede originar infección urinaria.

La litiasis renal, llamado también cálculo renal, es una de las enfermedades urológicas más temidas por el ser humano debido al dolor intenso que provoca, y que ha llevado a más de uno a desmayarse.  
Las causas que originan esta enfermedad están asociadas a la obesidad, hipertensión arterial, diabetes mellitus, etc.

Según el nefrólogo Enrique Pérez, de la Clínica San Felipe, la presencia de cálculos renales actualmente está considerado como un factor de riesgo cardiovascular, puesto que su presencia pronostica un infarto al corazón o derrame cerebral en los próximos años, por eso es importante la corrección inmediata de los factores que facilitaron su aparición.

Los cálculos renales se desarrollan por la ingesta de calcio, ácido úrico, exceso de azúcar, sal, etc., que al no poder ser filtrados por el riñón, debido a la poca cantidad de agua que la persona bebe, terminan obstruyendo el paso de la orina, lo que generalmente deriva una infección urinaria por la presencia de bacterias.

Los síntomas de los cálculos renales muchas veces confunde a la persona, quien cree que el dolor intenso que siente en el bajo vientre tiene que ver con una apendicitis o peritonitis.

El doctor Pérez Pozo dice que esa confusión se produce porque el dolor característico de los cálculos renales, cuyo origen se localiza en la zona lumbar posterior, suele irradiarse hacia adelante.

Esta enfermedad, además del dolor intenso y repentino, se caracteriza por presentar ardor al orinar, producto de la presencia de sangre; orine con mal olor, fiebre, y micción frecuente. En algunos casos, sensación de vómitos.

Si presentas, uno o varios de estos síntomas, es probable que estés frente a un cuadro de cálculo renal. 

Sin embargo, para estar seguro, deberás someterte a una radiografía o urografía para determinar el tamaño y la ubicación del cálculo (‘piedra’).

Tratamiento
Si los cálculos renales tienen menos de un centímetro, el doctor Luis Rubio, del instituto Carrión, recomienda eliminarlos a través de ejercicios, bebiendo chancapiedra, agua de piña, agua de papa, y más de dos litros de agua al día.

En cambio, agrega, si los cálculos renales son mayores a un centímetro, deberá usarse la litotricia, que es un equipo de ultrasonido cuyas ondas de baja intensidad no solo destruyen los cálculos renales en el riñón, sino también las que se encuentran en la vejiga y el uréter (conducto que lleva la orina de los riñones a la vejiga), que luego son expulsados del cuerpo al momento de miccionar.

Según el doctor Rubio, a diferencia de una cirugía convencional que requiere de un largo reposo post operatorio, la litotricia es un procedimiento quirúrgico ambulatorio, donde luego de un breve descanso, el paciente puede retomar sus actividades con normalidad. (Redacción)

NOTA
La intensidad del dolor está relacionado con el tamaño y la ubicación del cálculo renal.

 “Una mala alimentación me causó esta enfermedad”

Demasiada sal en las comidas y exceso de azúcar en los refrescos y dulces, llevaron a Jovita Sandoval a sufrir de cálculos renales.

Con 40 años empezó a sentir pequeñas molestias que prestó recién atención cinco años después.
Luego de acudir a una clínica, le diagnosticaron tres ‘piedras’ en el riñón izquierdo, una de un centímetro y dos de medio centímetro.

Para curarse, le recomendaron una dieta estricta y tomar algunos medicamentos.


En esas circunstancias, conoce la Comunidad Cristiana del Espíritu Santo, donde luego de aprender a usar su fe, logró curarse de los cálculos renales.