miércoles, 15 de marzo de 2017

La empresa y la bicicleta


Para algunos no tienen nada en común, sin embargo guardan muchas semejanzas.  

Cada vez más empresarios están usando bicicletas para hacer deporte. Probablemente lo estén haciendo para mantener la salud o quizás porque se parezca mucho a dirigir una empresa. Veamos.

Cuando se maneja bicicleta en rutas de tierra se aprende que la concentración es fundamental, porque en terrenos de esa naturaleza es común encontrar algún obstáculo, subida o pasaje estrecho. Algo parecido sucede en las empresas. Cuando el gerente ve que se acerca el fin de mes y debe conseguir dinero para pagar la planilla, olvida todo lo que está aconteciendo a su alrededor.

Otra semejanza, es quien usa bicicleta siempre mira varios metros adelante para así prever qué cambios hacer en caso de tener en frente un charco o una piedra. Igual que el gerente, que sabe que ver los reporte de ventas solo al final del mes le ayudará poco a llegar a sus metas.

De otro lado, a diferencia de un auto, donde un motor más grande ayuda más, el ciclista sabe que el atributo fundamental de una buena bicicleta es la ligereza. Cuando menos peso, mejor. Como en una empresa eficiente, que trabaja con el gasto exacto de insumos y trabajadores.

Y si entiende que una buena bicicleta ayuda mucho, en la medida que el ciclista esté entrenado y en buena condición física. De lo contrario, no funciona. Como en las empresas, donde las mejores computadoras o maquinas más avanzadas no sirven si los gerentes no están capacitados para usarlas.

Adicionalmente, todos saben que es mejor ir en un grupo grande que solo, pues seguir al más rápido y no perder al pelotón hace que se exijan mucho más. Como en los negocios, donde la competencia molesta, pero no tenerla malacostumbra y enmohece.

Además, tanto para manejar bicicleta, como para dirigir una empresa, cuando más despacio se va se necesita pedalear más. Si el camino es de bajada y la demanda es grande, uno puede reposar un poco. 
Pero si la velocidad declina, se necesita pedalear más fuerte y dirigir con más energía.

Y a pesar de la gran fatiga, los calambres y los moretones, el siguiente fin de semana todos vuelven a sus bicicletas buscando nuevos caminos.

Quizás lo hacen por la misma razón que los gerentes, que cada lunes se esfuerzan en hacer que las dos ruedas fundamentales de sus empresas: la producción y la comercialización, la hagan avanzar más lejos, más rápido y sin caerse.

Pensándolo bien, quizás sea bueno para el país que más gente, incluyendo a las autoridades, practique este deporte, que además de ser sano, es barato. (Rolando Arellano)