miércoles, 15 de marzo de 2017

¿Cómo enfrentar la derrota?


Nadie está libre del fracaso. El punto es con qué actitud encaramos la adversidad.

Ser un empresario o profesional de éxito demanda esfuerzo, dedicación, y algunas veces saber levantarse de los fracasos.

Según la Real Academia Española, fracasar implica tener un resultado adverso. Y cuando las cosas no salen como lo esperábamos, solemos sentir una gran frustración.

A diferencia de la generación “X” y la generación “Baby Boomers”, los jóvenes de hoy, conocidos también como la generación “Click”, buscan ascender en sus puestos de trabajo, ser empresarios exitosos y realizarse personal y profesionalmente de manera rápida, y cuando no lo consiguen se estresen y se vuelven poco tolerantes.

Para Karen Weinberger Villarán, directora del Centro de Emprendimiento e Innovación de la Universidad del Pacífico, el problema con la generación “Click”, es que al vivir una carrera contra el tiempo, obsesionados por alcanzar objetivos bastante exigentes, la mayoría no se ha puesto analizar si verdaderamente eso es lo que quieren, y menos aún, por qué lo quieren. Por momento parecieran que han perdido la capacidad de reflexionar sobre el sentido de sus vidas, el por qué y para qué hacen las cosas, dejando de disfrutar el proceso de alcanzar los objetivos.

En la vida, las empresas como las personas tenemos un ciclo durante el cual aprendemos a enfrentar fracasos y derrotas, y nuestra capacidad para salid adelante dependerá de la actitud con la que enfrentemos estos contratiempos.

“En mi experiencia personal como docente y promotora de nuevos emprendimientos no veo una gran diferencia entre cómo los hombres y mujeres enfrentan sus fracasos, pero sí veo que hay diferencias en función a variables culturales y familiares, así como a la manera en que enfrentan sus propias experiencias de vida”, sostiene la especialista.

“El tema es complejo y no hay una única respuesta, pero de los que estoy 100% segura es que las personas que siempre ven el “vaso medio lleno” en lugar del “vaso medio vacío” son las que con visión positiva de su futuro —además de pasión y coraje — suelen salir delante de manera exitosa”.

Cuando uno emprende algo, la posibilidad de fracasar es latente. El punto está cómo enfrentamos la adversidad.


Según Weinberger Villarán, el fracaso nunca debe ser un impedimento para lograr nuestros sueños, nuestros ideales e ilusiones. “La posibilidad de fracasar no debe paralizarnos. Por el contrario, debe motivarnos a planificar nuestro futuro haciendo un profundo análisis de nuestras posibilidades”, refiere. (Redacción)