jueves, 1 de diciembre de 2016

“El 2017 se vislumbra positivo para el mercado editorial”



Hasta hace algunos años, ver a cientos de personas asistiendo a las ferias de libro para comprar algún ejemplar, era algo raro. Hoy la tendencia está cambiando. Las ventas han mejorado. Hay más librerías. Sin embargo, como afirman muchos entendidos en la materia, aún falta consolidar el rubro.

Para hablar sobre la industria editorial, conversamos con Aldo Incio Muñoz, librero, profesor y corrector de estilo con casi 20 años de experiencia en el mundo de los libros.

— En el Perú, ¿cómo está el mercado editorial?
— A pesar que este año fue algo difícil por el poco dinamismo de la economía, la industria editorial se vislumbra positivo para el 2017. Estamos viendo que hay interés de las editoras extranjeras por establecerse en el país, y eso es bueno porque fortalece el mercado y los promueve.

— ¿El crecimiento de este negocio empezó con la exoneración de los impuestos a los libros?
— Fueron varios factores. Uno de ellos es lo que tú dices, pero lo más importante fue el fortalecimiento de nuestra economía. Gracias a esa mejora, aparecieron cadenas de librerías, como Crisol, que empezó con solo dos tiendas, y hoy tiene 33 en todo el país. Igual hicieron otras librerías. Por eso te digo, las perspectivas son buenas para el próximo año.

— ¿La aparición de los libros digitales, qué tanto ha afectado al libro de papel?
— Hasta ahora no se ha visto que haya tenido la acogida que tuvo en otros lugares; en el mejor de los casos, tanto el papel como el digital están conviviendo.

— ¿Por qué los libros digitales no están teniendo éxito en el país?
— La gente aún ve a los libros físicos como un objeto de placer, donde tú puedes exhibirlo, olerlo, tocarlo, y todas esas emociones rememorarte hechos pasados. Algo que hasta ahora no ha conseguido el libro digital.

¿Qué está faltando para consolidar el mercado editorial?
Cuando una viaja al extranjero, como México, Argentina, Brasil, Europa, uno observa que hay una tradición muy importante sobre el tema del libro, como la constitución de bibliotecas en cada ciudad, gracias al interés de las autoridades por promover la lectura en su población. En cambio, en nuestro país adolecemos de esa política. Y mientras estemos así de huérfanos, el tema va a seguir a paso lento.
Otro aspecto que está faltando, es contar con un lugar fijo donde podamos hacer las ferias de libro, como suceden en Buenos Aires y México.

— ¿El sector privado como está ayudando?
— Si no fueran por ellos, muchos proyectos nunca habrían visto la luz.

Editora Planeta
— ¿Cómo trabaja una editora en el Perú?
— Te puedo hablar de Planeta, donde trabajo como asesor comercial. En nuestro país, esta editora, cuya casa matriz está en Madrid, España, cuenta con una gerencia general y cuatro áreas (comercial, editorial, marketing y administrativa), cada una de ellas con un director.

¿Cuál es la labor del área editorial?
— Trabaja de dos maneras. En la primera, se ven todos los proyectos que han sido dejados en la recepción. El encargado de hacer ese trabajo es el lector de manuscrito. Si el proyecto es bueno, se contacta al autor para dar forma al futuro libro. Esto supone, trabajar con el editor, para ver si hay material sobrante, como fue en el libro La distancia que no separa, de Renato Cisneros, cuyo manuscrito original tenía 1.500 páginas. Después viene el corrector de estilo, para las subsanaciones ortográficas. Luego se comienza a idear la tipografía del texto, si el libro será de tapa dura o no. En caso de tratarse de una obra infantil, se verá el formato; y si es ilustrada, además de preocuparse por el contenido, se tomaran en cuenta los materiales, etc.

En la segunda manera, se trabajan los proyectos de la misma empresa presentados por el editor al comienzo del año, y que previamente fueron aprobados por la gerencia general. Para este caso, el editor puede recurrir a un escritor, como aconteció el año pasado con dos libros sobre política donde se contrataron a un líder de opinión y a un historiador, o en su defecto valerse del apoyo de los profesionales de la empresa para sacar adelante los proyectos.

— ¿El trabajo de ustedes acaba con la publicación del libro?
— No, continúa porque hay que asegurar el éxito de la publicación. El área comercial y el de marketing ven ese trabajo.

— ¿Qué labor realizan ambas?
— El área comercial asegura los puntos de venta, para eso se contacta con la distribuidora para colocar lo libros en las librerías, los supermercados, aeropuerto, etc.  El de marketing, por su parte, ve todo lo concerniente a la promoción, ya sean entrevistas, publicidad, uso de los medios digitales, y otros.

 — ¿Cuánto tiempo las librerías exhiben los libros?
— Normalmente son tres meses. En el caso nuestro, nosotros trabajamos a consignación con los puntos de venta.

— Los libros que devuelven las librerías, ¿qué hacen con ellos?
— Se terminan rematando, y, en el peor de los casos, destruyendo.

— ¿Para ingresar libros de autores extranjero al Perú, ustedes se contactan con sus agentes literarios?
— No hacemos contacto con ellos. Es Planeta España que nos sede los derechos para que nosotros lo podamos publicar, o nos envían los libros para su distribución. Si fueran de otros idiomas, nos llegan traducidos.

— ¿Cómo se manejan las utilidades en Planeta?
Va depender de la importancia de la obra, y de las regalías que te dejen las ventas. Ahora, si estamos frente a un escritor consagrado, se le conseguirán adelantos para evitar que se vaya a otra casa editorial. (Redacción)