miércoles, 5 de julio de 2017

Limeños en riesgo


Debido a la alta contaminación ambiental pueden contraer cáncer y sufrir de infartos.

Los nueve incendios de gran magnitud registrados en Lima en los últimos 15 días, elevaron los niveles de contaminación del aire en varios distritos de la capital, de acuerdo con un reporte del Servicio Nacional de Hidrología y Meteorología (Senamhi).

El ingeniero Juan Silva, subdirector de Evaluación del Ambiente Atmosférico del Senamhi, informó que en San Juan de Lurigancho la concentración del denominado Contaminante Particulado Ultra Fino Respirable (PM 2.5) alcanzó 284 microgramos por metro cúbico de aire cuyo valor representa más de 5 veces lo permitido.

En El Agustino, Ate y Santa Anita, los niveles de contaminación llegaron a 64, 55 y 58 microgramos.

El año pasado, por el parque automotor antiguo, la gran informalidad en la que trabajan muchas personas y la basura que se quema al aire libre casi todos los días, Lima fue considerada por la OMS como la segunda ciudad más contaminada de América Latina.

Ese año registró en varios distritos 88 u/m3 de PM10, cuando el máximo permitido es 50 microgramos.

Debido a esta realidad, policías, ambulantes, bomberos, chóferes, pasajeros, obreros, etc., están expuestos a sufrir de cáncer de pulmón, trombosis, infarto, cáncer bronquial, coágulos, asma y alergia.

Guillermo Bendezu Martínez cuenta que él se enfermó de cáncer de pulmón en un taller de pintura, donde trabajaba sin mascarilla.

Por causa de este cáncer, que le fue diagnosticado en estado avanzado en Neoplásicas, perdió nueve kilos y tuvo fuertes dolores de espalda y cabeza. Igualmente sufrió de tos con flema y dificultad para respirar, entre otros síntomas. 

Recomendaciones
Debido a los altos índices de contaminación en varios distritos de Lima y Callao, la doctora Doris La Chira, neumóloga del Sisol Agustino, recomienda a las personas que están expuesta al humo y los productos tóxicos a usar mascarillas con filtro todos los días.

Para quienes viven cerca de un siniestro, a cerrar las ventanas durante el tiempo que dure la tragedia, y si tienen que salir, usar pañuelos, lentes y gorros.

A los que estuvieron expuestos a gases tóxicos durante meses o años sin protección, a hacerse un examen de sangre para saber si están contaminados o no.

Sin dinero para continuar tratándose, Guillermo Bendezu fue a la Comunidad Cristiana del Espíritu Santo, donde logró curarse con ayuda de su fe. (Redacción)

DATO
- Doris La Chira afirma que los más vulnerables a la contaminación son los niños y los adultos mayores.