jueves, 30 de octubre de 2014

Chile, pionero en marihuana medicinal en América Latina




En la mayoría de los países del mundo, si usted pide permiso a las autoridades para cultivar 750 plantas de cannabis, lo más probable es que termine en serios aprietos.

Sin embargo, en Chile están dando luz verde para este tipo de cultivos.
Las plantas fueron sembradas el miércoles 29 de octubre en un área designada por la Municipalidad de La Florida, en Santiago, la capital del país, generando gran atención de la comunidad local e internacional.
Se espera que la cosecha esté lista en abril, cuando será recogida para su transformación en aceite que funciona como analgésico, el cual será destinado para el consumo de 200 pacientes con cáncer.
Debate sobre la legalidad
A pesar de muchos debates en la región, este es el primer proyecto de este tipo en América Latina. Una tendencia que viene fortaleciéndose en el mundo, como por ejemplo la República Checa, que dio pasos similares el año pasado.
Entre los países de esta región, el debate ha estado focalizado en Uruguay, país que este año se convirtió en la primera nación del mundo en legalizar el cultivo, venta y consumo de esta droga.
No obstante, en Chile han tomado un enfoque distinto, permitiendo el uso de cannabis sólo con fines medicinales.
"No queremos involucrarnos en el debate sobre el uso personal de la marihuana", dijo Rodolfo Carter, alcalde de La Florida.
"Preferimos concentrarnos con el tema médico. El objetivo es ofrecerle a la gente que está padeciendo cáncer un tratamiento contra el dolor que sea más natural, saludable y barato".
El proyecto de cultivo será supervisado por la Fundación Daya, una organización local sin fines de lucro. Y se elaborara un estudio clínico sobre la efectividad del cannabis para aliviar el dolor.
"Eventualmente, nuestra intención es que todo el mundo tenga acceso a cannabis como medicina, incluso si no tienen recursos para comprarla", explica Nicolás Dormal, cofundador de Daya.
"Por ahora, nos vamos a concentrar en estos primeros 200 pacientes".
Té de cannabis
Así como han respaldado el proyecto en La Florida, las autoridades en Chile también han otorgado permiso a una mujer para importar medicamentos hechos con cannabis.
Ese es el caso de Cecilia Heyder, quien fuera diagnosticada con lupus hace cinco años, una enfermedad originada por deficiencias en el sistema inmunológico.
Cecilia tuvo una mastectomía y ha estado en tratamiento de radioterapia y quimioterapia.
Diariamente consume decenas de analgésicos convencionales, pero dice que los efectos secundarios eran devastadores.
"El dolor era insoportable", contó Heyder.
"Quería estrellar mi cabeza contra la pared. No podía caminar. Estaba en silla de ruedas. Mis niños entraban al cuarto y yo ni podía levantarme de la cama para besarlos".
Producto de la desesperación, el año pasado obtuvo algunas hojas de cannabis y las utilizó para hacer té.
Cecilia cuenta que el efecto fue inmediato. El té resultó mucho más efectivo que cualquier otro medicamento convencional que había probado.
El problema para ella fue que luego de esa exitosa experiencia, no podía encontrar más marihuana.
Por eso comenzó a contactar a las autoridades chilenas para obtener permiso de importación.
En agosto pasado obtuvo el visto bueno y un mes después sus drogas comenzaron a llegar provenientes de Europa.
De acuerdo con las autoridades en Chile, esta es la primera vez que medicina hecha de cannabis es legalmente importada en América Latina.
Costo elevado
A pesar de su magnífico beneficio, el tratamiento con esta droga es costoso, y mensualmente puede representar un gasto de unos US$2.000.
Heyder ha tratado de conseguir los fondos a través de una campaña pública que realiza en redes sociales, pero solo ha conseguido dinero para cubrir tres meses de tratamiento.
Pasado ese período tendrá que ir a las calles a comprar marihuana ilegalmente, a menos que el Estado esté dispuesto a ofrecer drogas hechas de cannabis gratis para los pacientes.
"¿Me veré forzada a acudir al mercado negro, y correr el riesgo de que me pongan presa?".
"No quiero volver a vivir eso. No quiero vivir con ese miedo", se lamenta Cecilia.
Escepticismo
A pesar de esto, no todo el mundo está convencido de los beneficios de la marihuana.
Para algunos doctores se trata de una droga adictiva y causa problemas psicológicos.
De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el consumo de cannabis puede afectar la habilidad para el aprendizaje y puede exacerbar la esquizofrenia (BBC MUNDO).