miércoles, 15 de octubre de 2014

El precio de la codicia



Katiuskha del Castillo siempre soñó con tener dinero. Así que cuando Roberto Torres, alcalde de Chiclayo y 29 años mayor que ella, comenzó a enamorarla no dudó de estar con él. Acusada de ser la testaferra del clan que formó su pareja, hoy se encuentra detenida.

La serenidad de Katiuskha del Castillo Muro, la joven pareja del suspendido alcalde de Chiclayo, Roberto Torres Gonzáles, se quebró el último jueves 9 tras la decisión de la jueza Cecilia Costa Gonzales de enviarla a la cárcel por 18 meses.
Juntamente con ella, fueron privadas de su libertad su madre, Norma Muro, y 8 personas más por presuntamente formar parte de una red de corrupción liderada por Torres.
Lejos de las comodidades que su pareja- un hombre 29 años mayor que ella- le había acostumbrado, Katiuskha tendrá ahora que probar que es inocente de los cargos que el Ministerio Público le imputa.
Según la fiscalía, Katiuskha valiéndose de su cercanía con el alcalde logró amasar una fortuna. Es así como de vendedora de menú logró, en tan solo algunos años, ser dueña de varios inmuebles valorizados en ciento de millones de soles. Además de carros y costosas prendas de vestir.
Su historia
Quienes la conocieron cuentan que los estudiantes de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo de Chiclayo esperaban ansiosos la hora del almuerzo para ir al restaurante del frente, no precisamente para comer, sino para observar la belleza de Katiuskha, quien ofrecía menú en el restaurante de su madre.
Durante años, la familia Del Castillo Muro se mantuvo con el pequeño negocio, sin embargo la situación económica no era de la mejor hasta que apareció en sus vidas Roberto Torres.
Amigos de Roberto cuentan que a él siempre le gustaron las jovencitas, por eso cuando a fines del 2008 conoció a Katiuskha, que por entonces tenía 20 años, quedó prendado por su belleza.
A  pesar de estar casado, Beto, como también lo conocen al alcalde, la cortejó durante casi un año. Es así como con costosos regalos logró ganarse el corazón de esta joven que siempre aspiró a tener una vida mejor.  
La infidelidad de Beto llevó a su entonces esposa, Isabel Alarcón, a solicitar el divorcio en el 2009.
A partir de entonces, la vida de Katiuskha como la de su familia cambio de la noche a la mañana.
En el 2011, ella fue contratada como jefa de archivo de la Municipalidad de José Leonardo Ortiz donde trabajó hasta fines del 2012 con un sueldo de 1.200 soles.
Por su parte, su hermano Johan del Castillo y su tía Teresa Muro fueran contratados en la Sociedad de Beneficencia de Chiclayo (SBCH). Asimismo su padre, Juan del Castillo, logró un puesto en la Entidad Prestadora de Servicio de Saneamiento de Lambayeque (Epsel), y su madre, Norma Muro (a pesar de no tener estudios superiores), fue designada como subgerenta de Turismo de la Municipalidad Provincial de Chiclayo. 
Gracias al dinero que Beto le dio, Katiuskha pasó de ser pobre a lucirse delante de sus paisanos con autos del año, ropa y calzado de marca que solo la gente de dinero suele usar.
Cuando creía que nada mudaría su estatus de vida, la captura de su pareja echó por tierra todo lo que ella había logrado amasar.
De tenerlo todo con apenas 26 años, ahora no tiene nada. Y lo peor es que podría pasar 20 años en prisión si le comprueban que fue la testaferra del clan que Beto Torres organizó para hacerse millonario a expensas de la municipalidad.
No es el único caso
Al igual que Katiuskha, otras mujeres valiéndose de su belleza también consiguieron satisfacer-aunque sea fugazmente- su sed de codicia.
Como no recordar a Jacqueline Beltrán, cuyo rostro decoraba el nido de amor de Vladimiro Montesinos en la playa Arica.
La pareja del ‘doc’, conocida también como la ‘gatita’, en la década del 90 gozó de continuos viajes al extranjero, joyas de oro y diamantes así como de varias propiedades. Al igual que ella, su padre, hermana y cuñado ostentaron inusitada fortuna hasta que cayó el ‘doc’.
Otra que se aprovechó de su belleza fue Maribel Velarde, que gracias a sus relaciones amorosas con gente de dudosa reputación logró camionetas, edificios que luego no supo justificar ante la Policía.
La historia de lujo y derroche de estas tres mujeres acabaron igual. Ahora Katiuskha del Castillo y Beto Torres ya no duermen juntos en su lujoso departamento sino cada uno en una fría celda del penal de Chiclayo. (Redacción)

 SEPA
1.- En el departamento de Katiuskha la policía encontró 40 carteras de cuero lujosas, 62 pares de zapatos, dos kilos de oro en joyas como pulseras, cadenas y muchas sortijas. Asimismo más de 100 peluches importados. Igualmente 800 mil soles en efectivo.
2.- Según la fiscalía, el clan Torres se habría beneficiado con 70 millones de soles por coimas en licitaciones en solo dos años.