jueves, 15 de enero de 2015

Criminalidad sin límites


Las calles de Lima se siguen manchando de sangre. En menos de 15 días, 22 personas han sido asesinadas, entre ellas 6 policías.

La situación es tan grave, que cada 5 minutos se produce un hecho delictivo, según cifras del Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público.
Por la ferocidad mostrada últimamente por los delincuentes, ya no solo la seguridad de los civiles está haciendo amenazada sino también de los policías. Y esto es preocupante porque son ellos los que nos deben dar seguridad.
A diferencia del pasado, donde los delincuentes se contentaban con robarte, y muy raramente usaban sus armas, hoy te disparan por cualquier cosa, muchas veces con consecuencias fatales. De ahí que en el 2012, de cada 10 victimas 6 hayan sido asesinadas con armas de fuego, de acuerdo con el Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público.
El incremento de la criminalidad y la delincuencia en el Perú es tan serio, que el año pasado el Barómetro de las Américas nos ubicó entre los primeros lugares del continente en robos y homicidios. (Ver cuadro)
Para César Ortiz Anderson, presidente de la Asociación Pro Seguridad Ciudadana del Perú (Aprosec), el incremento de la criminalidad que vive el país debería llamar a la reflexión a las autoridades para actuar ahora, ya que de empeorarse este problema las inversiones en el Perú podrían verse afectadas, puesto que ningún empresario querrá invertir en un país donde la vida no vale nada.

[…] la despreocupación del Estado por trabajar con las familias de los bandidos, muchas de las cuales tienen problemas de alcohol, drogas y violencia ha generado que la delincuencia crezca.

La delincuencia en el Perú siempre ha sido de gran magnitud a pesar de los esfuerzos de las autoridades para combatirla, sobre todo en Lima. Pero nunca, como ahora, había aumentado tanto al punto de provocar miedo y preocupación entre la población. Y este hecho se refleja en la encuesta del Instituto Integración, donde el 82% de los peruanos sostuvo sentirse inseguro no solo en la calle sino también en espacios públicos como restaurantes, bancos, hoteles, vehículos, etc.
¿Qué ha originado que la delincuencia aumente? Según Ortiz Anderson las causas son diversas, pero hay algunos factores que pueden destacarse por la obvia relevancia que tienen. Entre ellas está  la despreocupación del Estado por trabajar con las familias de los bandidos, muchas de las cuales tienen problemas de alcohol, drogas y violencia. “De ahí que tengamos cada vez más jóvenes delincuentes en las calles”, refiere.
Otro aspecto –dice- tiene que ver con la alta impunidad de la que gozan los delincuentes. “El que solo el 12% de las víctimas de un hecho delictivo denuncie ante la Policía y, más aún, que solo el 5% de ellas den resultados positivos para la víctima, da una idea clara que la delincuencia en el Perú es una actividad de bajo riesgo para quien la comete”, sostiene.
El presidente de Aprosec, agrega que detrás de esta situación está el deterioro que a lo largo del tiempo han tenido dos instituciones básicas para el resguardo ciudadano: la Policía y el Poder Judicial.
Para Eduardo Pérez Rocha, ex director de la Policía, la razón del incremento de la delincuencia la encontramos en la falta de reacción inmediata de las fuerzas del orden ante un delito, debido a que no cuenta con los equipos logísticos necesarios para hacer bien su trabajo. Y también en la pérdida del principio de autoridad, que no les permite, como era antes, detener a una persona por 24 horas a menos que sea por flagrante delito u orden judicial.
¿Cómo lo revertimos?
Para luchar eficientemente contra la delincuencia, César Ortiz considera que primero necesitamos de voluntad política. Si se cuenta con ella, dice, debemos llevar adelante una reforma policial que no solo incluya una renovación de equipos logísticos sino también la separación de la institución de todo el personal corrupto, desde el efectivo más bajo hasta el más alto. Lo mismo debe ocurrir en el Poder Judicial, la Fiscalía y el Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
Pérez Rocha por su parte señala que precisamos eliminar el servicio policial 24 por 24 (un día de trabajo por uno de descanso) para recuperar la exclusividad de la función de los agentes y así evitar que sigan cuidando bancos, casinos, etc. Asimismo modificar el artículo 368 del Código Penal, para que la persona que desobedezca o se resista a la orden impartida por la policía en el ejercicio de sus atribuciones sea reprimida con pena privativa de libertad no menor de cuatro años.
Ambos especialistas señalan que si el Gobierno no toma en serio este problema, este año vamos a tener más de lo mismo, es decir, más delincuencia, y más personas asesinadas por los bandidos. (Redacción)

TASA DE VICTIMIZACIÓN,  AGRESIÓN Y HOMICIDIOS













Fuente: Barómetro de las Américas