jueves, 22 de enero de 2015

La chikungunya nos amenaza


Por casos comprobados, el Ministerio de Salud declaró alerta amarilla en varias regiones del país. El año pasado, esta enfermedad cobró la vida de decenas de personas.

Con la llegada del verano y las vacaciones escolares y universitarias en América del Sur muchos turistas se desplazan desde y hacia países que han reportado transmisión de la chikungunya, lo cual incrementa el riesgo de que este virus se expanda por todo el continente.
Ante esa posibilidad, varios países de Sudamérica, entre ellos el Perú, se han declarado recientemente en alerta amarilla.
En el caso de nuestro país, la alerta amarilla se dio para Lima Metropolitana y el Callao y 6 regiones más: Tumbes, Piura, Lambayeque, Cajamarca, Loreto y Ucayali, donde últimamente se han reportado personas –todas provenientes del exterior- con síntomas de chikungunya.
Si bien en el Perú aún no se han presentado casos autóctonos y menos fallecidos, las autoridades de salud están preocupadas por el aumento de casos importados, y la proliferación –por causa del verano-  del zancudo Aedes aegypti, causante del virus chikungunya, en 18 departamentos del país (Ver mapa).
Al igual que el dengue, la chikungunya es un problema de salud pública en las Américas. El año pasado, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), infectó a más de 12 mil personas y cobró la vida de 121. Por eso, desde junio del 2014, el Ministerio de Salud (Minsa) publicó el Plan Nacional de Preparación y Respuesta, que busca reforzar los sistemas de vigilancia y de respuesta en las regiones donde hay el vector Aedes aegypi.
A pesar que se ha distribuido desde el año pasado folletos para informar sobre la chikungunya, aún muchas personas desconocen cómo se transmite esta enfermedad y que síntomas provoca.
Según el Minsa, el virus se contrae a través del zancudo Aedes aegypti que suele picar durante el día, pero sobre todo al iniciar la mañana y al final de la tarde.
El periodo de incubación de la enfermedad, es, generalmente, de entre 3 y 7 días luego de la picadura del zancudo.
Durante esos días, las personas tienen fuertes dolores en la espalda y las extremidades. Además de fiebre, manchas rojas o puntos purpuras en la piel y malestar general.
En el caso de los niños, ellos presentan además náuseas y vómitos.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), no existe tratamiento específico ni vacuna contra la chikungunya. Tampoco tratamiento profiláctico.
Para Ciro Maguiña, ex decano del Colegio Médico, la mayoría de las personas infectadas pasará la enfermedad en sus casas, tiempo en el cual deberán aliviar los síntomas, bajar la fiebre y calmar el dolor siguiendo las indicaciones médicas. Además, dice, deberán guardar reposo e hidratarse.
La chikungunya es raramente letal. Sin embargo, se han reportado casos de fallecidos.
Según Jesús Bonilla, presidente de la Federación Médica del Perú, si un individuo es saludable y contrae el virus no debiera tener ninguna complicación. En cambio, si es una persona con alguna enfermedad crónica, ahí la situación se complica porque su cuadro es vulnerable debido a un sistema inmunológico débil.
Agrega que las personas con cáncer, con VIH, con problemas de médula ósea (trasplantes), niños sin baso, menores con malformación congénita, personas con influenza, niños con enfermedades genéticas, personas con obesidad mórbida o septicemia (infección bacterial) están entre los que al padecer chikungunya podría ser mortal. (Redacción)

SABÍA
1.- El Minsa reportó, hasta el 2014, 22 casos importados de chikungunya, de los cuales 11 tuvieron diagnóstico confirmatorio. Todos los casos procedieron de países de Latinoamérica con actual transmisión. En Sudamérica: Venezuela, Colombia y Brasil.
2.- La palabra chikungunya deriva del idioma makonde (Tanzania) que significa “aquel que se encorva”. En efecto, la persona al entrar al puesto de salud llega encorvada por los dolores en la espalda y en las articulaciones.

¿Cómo se previene?
Eliminando y evitando los criaderos del zancudo Aedes aegypti, para ello:
- Lave y escobille todos los depósitos donde almacenas agua.
- Tape bien todos los depósitos donde guardas agua.
- Coloque el larvicida (motita) dentro de los depósitos donde almacenas agua.
- Elimine los objetos o recipientes que no utilices y que pueden acumular agua.
- Coloque bajo techo y boca abajo todos los objetos que puedan acumular agua de lluvia.
- Lave los bebederos de los animales diariamente.
- Utilice arena en vez de agua para conservar tus flores.
- No conserve agua en recipientes en el exterior de la casa (macetas, botellas, envases, etc.).

- Utilice mallas/mosquiteros en ventanas y puertas para disminuir el contacto del zancudo con las personas.