jueves, 25 de mayo de 2017

¿Hay una edad para ser emprendedor?



Para hacer realidad nuestros sueños, no precisamos ser joven. En la presente nota te lo decimos.

En nuestra sociedad se cree que cuanto más joven, hay más chances para ser un emprendedor. De cierto modo, es verdad; sin embargo, eso no te invalida poder empezar después de los 30 o 40 años. 

En ambos casos, existen ventajas y desventajas. Entonces, ¿cuál sería la edad ideal?

Carlos Nava Condarco, administrador y consultor boliviano de Estrategia de Negocios y Desarrollo Personal, dice que para ser emprendedor no precisas tener una edad ideal, ni tampoco contar con aptitudes excepcionales.

Según el coach, lo más importante para ser emprender es poseer actitudes extraordinarias; es decir, virtudes ajenas a lo ordinario, diferentes y poco comunes. Los emprendimientos están relacionados primero con el carácter, luego con las habilidades y finalmente con el conocimiento que cuentan las personas.

Para la Real Academia Española, el carácter es el conjunto de cualidades o circunstancias propias a una cosa, de una persona o colectividad, que las distingue, por su modo de ser u obrar, de los demás.

“Es cierto que la juventud proporciona energía, pero el carácter utiliza y procesa la energía con sabiduría; esto es, la aplica y la contiene en función de lo que conoce” afirma Nava Condarco.

Por su parte, Ana Teresa Romero, fundadora de la Comunidad de Empoderamiento “Tacos Fuertes”, sostiene que para emprender no necesitas ser tan joven o tan adulto, porque en cada etapa de la vida se puede re-descubrir diferentes oportunidades para empezar un negocio.

Considera que la verdadera y principal dificultad para cualquier emprendedor, sea la edad que tenga, es conseguir el capital para hacer realidad tu sueño.

“Una vez con el capital, lo que vas a precisar es contar con un plan de negocios preparado y saber venderlo a posibles inversionistas, además de analizar la capacidad para acceder a un crédito”, refiere.


“La edad no tiene nada que ver con el emprendedurismo, sin embargo si eres un emprendedor joven cuentas con la ventaja de al no existir compromisos familiares lo suficientemente fuertes, puedes minimizar los riesgos; claro está que el factor de la juventud no evita el fracaso, todo lo contrario, el factor juventud es la herramienta perfecta para equivocarte cuantas veces puedas ya que la recuperación por cada error que cometas es más rápida. Finalmente, se encuentran los emprendedores con mayor aversión al riesgo: los adultos mayores, a quienes les cuesta la adaptación a las nuevas tecnologías, sin embargo este no es un factor determinante, ya que con un buen equipo de colaboradores, pueden tener el éxito soñado, gracias a su capacidad de intuición, dirección y sobre todo experiencia”, puntualiza.  (Redacción)