miércoles, 20 de julio de 2016

El sueño del negocio propio


Trabajar para una empresa no es la única opción para salir adelante. También puedes lograrlo apostando por algo propio. Sepa aquí los pasos.

La desaceleración económica ha llevado a algunas empresas a prescindir de sus colaboradores.

La dificultad para volver a recolocarse o encontrar un puesto laboral similar o mejor del que desempeñaban, ha empujado a varios de estos colaboradores a emprender un negocio propio.

El 2015 en la empresa LHH-DBM Perú, el 32% de los que participaron en su programa de recolocación manifestó su deseo en convertirse en su propio jefe, mientras que en el 2012, el 19% dijo lo mismo.

Para crear un negocio y “no morir en el intento”, Julio Vela, especialista del Centro de Innovación y Desarrollo de la PUCP, y Diego More, gerente de Operaciones en Central de Alimentos del Perú, nos ofrecen algunos consejos”.

Necesidad.- Para saber que está procurando las personas, sean estos productos o servicios, More recomienda la experiencia y conocimiento.

Vela cree que negocios como turismo, agroindustria, gastronomía son buenas opciones por la coyuntura actual del país.

El mercado.- Luego de identificado el negocio, More aconseja estudiar el mercado, esto implica saber de la competencia, evaluándolos por su calidad y precios. Esta información permitirá tomar las mejores decisiones al momento de dar forma al servicio o producto en mente.

Herramientas.- Diego More dice que ello permitirá ser más eficiente al momento de la utilización de recursos durante el desarrollo de tu idea; es decir, desde la generación de la empresa, selección de insumos, identificación de condiciones tributarias, servicios de terceros, etc.

Personal.- Para formar un círculo virtuoso que permita crecer la idea del negocio, More afirma que debes reclutar un buen equipo de trabajo que comulgue con tus objetivos y le apasione el sector. Ello ayudará a tener buenas relaciones con los proveedores y clientes.

Inversión.- Contar con una cantidad mínima de dinero para movilizarse es importante, pero el resto del dinero que hace falta se puede conseguir de otras formas. Vela recomienda ahorrar o recurrir a la familia, amigos o algún socio.

No al miedo.- El principal problema es que la seguridad que uno tiene como empleado la quiere trasladar a una empresa. Julio Vela sostiene que cuando se decide dejar el empleo seguro para emprender algo, se tiene que saber que la palabra fracaso es común, y solo se debe superar. (Redacción)

PERFIL DE EMPRENDIMIENTO
Aquéllos con un perfil más tecnológico y con mayor orientación comercial tienden más al emprendimiento que, por ejemplo, los de sectores como minería e hidrocarburos.

Para Jimena Mendoza, gerente de LHH-DBM Perú, esta tendencia es también fruto del entorno económico y la mayor cantidad de herramientas disponibles para hacer negocios, como la tecnología y los espacios flexibles. El perfil de liderazgo más liberal, a su vez, se orienta más al emprendimiento.

Estos ejecutivos buscan hacer algo diferente, según Mendoza.

En su mayoría, los que deciden crear negocios propios tras un proceso de outplacement (programa de asistencia a un colaborar que perdió su trabajo) tienen entre 55 y 65 años. A esa edad, dice Mendoza, cuentan con una caja suficiente como para invertir. Además piensan en una ocupación para cuando se jubilen.