miércoles, 20 de julio de 2016

‘Picos de loro’ pueden ser dolorosos


Afecta principalmente a hombres y mujeres mayores de 50 años. Dependiendo su ubicación, disminuyen la calidad de vida del paciente.

Uno de los problemas de columna más frecuentes es la osteofitosis conocida también como ‘pico de loro’.

Con la edad, los discos amortiguadores que se encuentran en medio de las vértebras se reducen ocasionando la aparición de pequeñas protuberancias redondas de hueso que crecen alrededor, en, y dentro de las articulaciones.

El traumatólogo Richard Saavedra explica que estos cambios alteran la alineación de la columna vertebral, condición que puede pasar desapercibida en la mayoría de los casos pero en ocasiones, estas alteraciones causan problemas en nervios y vasos sanguíneos asociados a esa parte de la columna.

“Cuando los osteofitos aparecen en alguna de las siete vértebras que conforman la parte superior (la cervical) de la columna, la condición se denomina espondilosis cervical”, asegura.

Reynalda Luna de Giménez cuenta que por cargar bolsas pesadas y por una caída empezó a sufrir dolores en la columna. “Estuve un año automedicándome, pero como los dolores no desaparecían sino más bien iban en aumento, fui al médico. Luego de la radiografía, descubrieron un ‘pico de loro’ en la cervical. En esa época tenía 56 años”.

Si bien los osteofitos aparecen generalmente en la columna vertebral, hay casos donde se presentan en otras partes del cuerpo.

Factores
Del 25 al 50% de las personas que llegan a los 50 años desarrollan espondilosis cervical, pero después de los 70 años esta condición se puede ver al menos en el 65%.

Alrededor del 50% de las personas mayores de 50 años experimentan dolores en el cuello y rigidez debido a la espondilosis cervical, y de estas personas un 25 o 40% tienen al menos un episodio de comprensión en la raíz de los nervios que salen de la médula (radiculopatía cervical).

Existe otro problema potencial cuando los osteofitos cervicales y la degeneración de los discos intervertebrales causan desplazamiento y estrechamiento de las vértebras comprimiendo de esta manera el canal cervical.

Dicha presión, dice el doctor Saavedra, puede causar comprensión de la médula espinal del cuello (mielopatía espondilotica cervical) y en varias ocasiones, sus síntomas pueden aparecer al mismo tiempo que los de la radiculopatía cervical.

Esta presión puede causar entre otros síntomas: debilidad, entumecimiento y dolor irradiado a varias partes del cuerpo, y en casos severos comprometer la habilidad para caminar, sostiene el especialista.

Reynalda Luna recuerda que en algunas ocasiones el dolor era tanto, que tenía dificultades para subir la escalera, agacharse y hasta para caminar. Por esa razón, el médico le mandó a guardar reposo; estuvo en cama tres meses.

La salud de la señora Luna empeoró cuando le descubrieron que tenía la coxis desviada. Para solucionar su problema, el médico le sugirió la cirugía.

En ese estado de salud, Reynalda se acercó a participar de la Comunidad Cristiana del Espíritu Santo, donde luego de asistir a las reuniones de sanidad, fue curada después de tres meses.

Otros síntomas
Además del dolor en la columna, espalda, cuello y cabeza, las personas con osteofitosis presentan poca flexibilidad en la columna, mareos y malas posturas.

Si ese fuese su condición, el doctor Saavedra recomienda no realizar movimientos bruscos ni levantar peso para no incrementar el dolor.

“Tenga en cuenta que la osteofitosis o ‘pico de loro’ no se puede curar pero si tratar y aliviar los síntomas para que la persona tenga una adecuada calidad de vida”, afirma el especialista. (Redacción)

CONSEJOS
– La acupuntura es eficaz para tratar el dolor de columna causado por el ‘pico de loro’.
-El ejercicio físico moderado ayuda a mantener la movilidad de la columna y a aliviar el dolor. Se recomienda la práctica de yoga, pilates o natación ya que estas disciplinas trabajan mucho la flexibilidad de la columna.
-El uso de suplementos como cartílago de tiburón o aceite de hígado de bacalao ayudan a tratar esta patología.