miércoles, 20 de julio de 2016

Las mujeres en la alta gerencia


A pesar de su conocimiento y experiencia, solo el 24,5% de empresas tiene a mujeres en puestos ejecutivos.

La desigualdad de género en el país no solo se da en la política, la educación y en los sueldos, sino también en los cargos gerenciales.

Según un estudio sobre brechas de género en los mercados laborales de las economías emergentes, dado a conocer recientemente por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), en el Perú el 24,5% de empresas tiene a mujeres en puestos ejecutivos. Es decir, de cada cuatro ejecutivos, solo uno es mujer.

Este estudio viene a confirmar la encuesta “La presencia de la mujer en la alta gerencia en el Perú” realizada por Cornerstone Excutive Search el 2014, donde se reveló que en el 57% de las empresas peruanas solo uno de cada diez puestos en cargos de alta dirección es ocupado por una mujer.

En aquella oportunidad la encuesta arrojó que en las áreas de tecnologías de la información, logística y ventas, las mujeres tienen menos participación en la gerencia con relación a otras áreas como relaciones humanas, comercio, etc.

La dificultad que afronta la mujer para acceder a cargos ejecutivos 
no solo se da en el Perú.

Para Vanesa Palomino, directora de Negocios de Cornerstone Executive Search, el recelo de algunos gerentes respecto a la habilidad de las mujeres para saber manejar la presión, constituye uno de los principales impedimentos con lo que las ejecutivas deben lidiar.

 La dificultad que afronta la mujer para acceder a cargos ejecutivos no solo se da en el Perú, también en otros países.

Una investigación realizada a fines del 2015 por Peterson Institute for International Economics y la consultora EY encontró que en 91 países a pesar de los aparentes beneficios económicos, casi el 60% de las empresas examinadas carecía de mujeres dentro del directorio y más del 50% no tenía ejecutivas.

Investigaciones del Banco Mundial (BM) señalan que la brecha de género en capacidad emprendedora y participación laboral deriva en pérdidas de ingreso que se estiman del 27% en Medio Oriente y África septentrional, 19% en Asia meridional, 14% en América Latina y 10% en Europa.

Palomino afirma que si bien se ha avanzado bastante en la reducción de la brecha de género, aún falta mucho por hacer.

“Lo que buscamos las mujeres son igualdades en oportunidades, no un trato especial”, acota. (C.M.)