miércoles, 27 de julio de 2016

Gastritis emotiva: dolor que quema y arde


Las personas con altas cargas de trabajo y estudio suelen ser las principales víctimas de este mal que no distingue edad ni sexo.

El estrés, la ansiedad y los nervios prolongados muy comunes en nuestros tiempos provocan la aparición de la gastritis emocional, conocida por los médicos como dispepsia.

El doctor Luis Pita, gastroenterólogo del centro médico Jockey Club, explica que cuando una persona pasa por momentos emocionales difíciles, y estas no se resuelven pronto, la mucosa gástrica termina por inflamarse por el aumento de los ácidos del estómago.

“Las personas que sufren de dispepsia tienen dolor de estómago, ardor, nauseas, acidez (vinagrera) y pérdida de apetito”, enumera el especialista.

Esta enfermedad ataca principalmente a aquellos que tienen mucho trabajo o estudio. No distingue sexo ni edad.

Lesdi Gavilán Colca desde los 12 años sufrió de dispepsia por causa del estrés que padeció un año antes.

Cuenta que un principio no le prestó atención, sin embargo cuando comenzó a sentir muchas molestias, decidió contarle a su mamá lo que le pasaba.

El médico, tras realizarle algunos exámenes, diagnosticó que Lesdi sufría de gastritis crónica.

A diferencia de la gastritis emocional que suele superarse una vez eliminada el estrés y la tensión que la provoca, la gastritis crónica se presenta gradualmente y persiste durante un tiempo prolongado. Su diagnóstico se realiza mediante un estudio histopatológico de la biopsia de la mucosa gástrica, previamente extraída de la exploración endoscópica.

Según el especialista del centro médico Jockey Club, hay dos tipos de gastritis crónica: el tipo A y el tipo B.

La salud de quien sufre de dispepsia suele complicarse por una alimentación inadecuada y el consumo del alcohol.

El primero afecta al cuerpo y el fondo del estómago sin involucrar el antro, por lo general asociada a una anemia perniciosa. Se presume que tiene una etiología autoinmune. El tipo B es la forma más frecuente, y afecta al antro en pacientes jóvenes y a toda la mucosa del estómago en personas mayores.

Este tipo de gastritis crónica es causada por la bacteria Helicobacter pylori. Su tratamiento suele ser con antiácidos o reguladores de la acidez. 

El doctor Pita explica que las personas que no se tratan a tiempo la dispepsia suelen sufrir de gastritis crónica. Por ello recomendó asistir al especialista apenas sientan los síntomas.

La salud de quien sufre de dispepsia suele complicarse por una alimentación inadecuada (comidas muy condimentadas) y el consumo del alcohol.

Lesdi Gavilán cuenta que durante el tiempo que sufrió de dispepsia solo se trataba con antiácidos y pastillas, que si bien le calmaban el malestar por un tiempo, no le curaban.

Acciones
La dispepsia es manejable. El doctor Arturo Zegarra, gastroenterólogo de la clínica Javier Prado, señala que el tratamiento consiste en mejorar las condiciones de vida; es decir, evitando las tensiones y alimentándose mejor.

Cuando el estrés y la ansiedad son serios y duran mucho tiempo, el doctor Zegarra recomienda visitar a un psicólogo.

En ocasiones, dice, puede que simplemente la persona esté nerviosa por alguna razón, por lo que se suele indicar modificar los hábitos de vida y relajar los nervios a través de caminatas, ejercicios, paseos, etc.

El doctor Luis Pita recomienda disminuir los alimentos condimentados, el ají, y evitar el tabaco.

Por el tiempo transcurrido, Lesdi pensó, al cumplir 20 años, que nunca se curaría de la dispepsia, sin embargo cuando conoció a la Comunidad Cristiana del Espíritu Santo, su forma de pensar cambió.

Aferrándose a su fe, logró curarse luego de ocho años de sufrimientos y malestares que no solo le afectaron a ella sino también a su familia. (Redacción)

DEBEMOS EVITAR
- Alcohol
- Café
- Ibuprofeno (pastillas)
- Leche
- Té
- Comida ‘chatarra’