miércoles, 24 de febrero de 2016

Dolor o bultos en la rodilla, codo podrían indicar un sarcoma óseo



José Lazarte, de 26, un día comenzó a sentir dolores en la rodilla derecha. Pensando que se trataría de un golpe, acudió a la farmacia en busca de un analgésico. El dolor desapareció, pero al poco tiempo reapareció. 

Cansado de las pastillas, José un día decidió ir al médico quien luego de evaluarlo determinó que se trataba de un sarcoma óseo. 

Hasta ese día, nunca había escuchado de esa enfermedad, que según los médicos son neoplasias malignas poco frecuentes que se presentan generalmente entre la población joven, siendo más común en la época de crecimiento de las personas sobre todo entre los 12 y 13 años de edad.

Según el doctor Mauricio León Rivera, director médico del Centro Detector de Cáncer y cirujano oncólogo de la Clínica Ricardo Palma, el sarcoma ósea se presenta con frecuencia en las rodillas, codo, hombro y cadera.

“Cualquier tumoración dolorosa en las proximidades de una articulación que aparezca en un adolescente tiene sospecha de ser un sarcoma óseo, y debe ser evaluado por un traumatólogo oncólogo, quienes son los expertos en esta clase de enfermedad”, agregó.

Para diagnosticar un sarcoma óseo es necesario siempre realizar una biopsia, es decir, obtener un pequeño fragmento del tejido maligno para estudiarlo con el microscopio. El especialista que certifica el diagnóstico es un patólogo oncólogo, y luego poder establecer el tratamiento más adecuado para el paciente, que generalmente es multidisciplinario y podría incluir cirugía, quimioterapia y/o radioterapia.

Un examen fundamental para la evaluación de un sarcoma óseo es la radiografía simple del hueso afectado que nos da idea del diagnóstico, además de la resonancia magnética que nos permite evaluar la afección de tejidos circundantes al tumor para planificar la cirugía.


El especialista comentó que entre los tumores óseos malignos más comunes tenemos por ejemplo al condrosarcoma, sarcoma de Ewing, fibrosarcoma u osteosarcoma, además de tumores óseos más raros como, el sarcoma de células claras, que suele aparecer en las manos y en los pies; o el cordoma del hueso sacro. (Agencia)