jueves, 11 de febrero de 2016

Impuesto a la renta: Estado pierde 17 mil millones por evasión


En tiempos difíciles, urgen medidas para no desatender a los más pobres del país.

La época del crecimiento económico que vivió el Perú entre el 2004 y 2013, con tasas promedio de 6%, sostenida principalmente por los altos precios de los minerales, terminó y los precios se mantendrán modestos, según proyectan diferentes instituciones internacionales.  El ritmo de la economía peruana se ha desacelerado, y en 2014 y 2015 el crecimiento fue menos de la mitad del promedio experimentado durante el auge.

En ese contexto, el informe de Oxfam “Agenda contra la desigualdad: cinco temas críticos para cerrar las brechas”, presentado recientemente en Lima, sostiene que el país enfrenta varios desafíos. Uno de ellos, según el estudio, es mantener sus niveles de inversión social, tomando en cuenta el importante rol de programas como Juntos en la reducción de la pobreza monetaria. Sin embargo, advierte Armando Mendoza, economista e investigador de Oxfam, los presupuestos públicos de este año han sido recortados para algunos programas sociales, justamente como Juntos, que reducirá 50 mil beneficiarios, así como para el sector salud, en particular el Seguro Integral de Salud (SIS), lo cual representa riesgos para las personas con mayor vulnerabilidad.

“Actualmente, un 40% de la población es vulnerable a la pobreza. Si bien no se encuentra en esa condición, un suceso adverso como una enfermedad o pérdida de empleo, podría llevarlos a la pobreza”, sostiene Mendoza.

El economista explica que en un escenario de desaceleración económica, es importante fortalecer la inversión en la gente para que personas que hoy son vulnerables, estén protegidos, y para que quienes son beneficiarios de programas sociales, abandonen la pobreza fortalecidos ante cualquier eventualidad.

¿Cómo lograrlo en un escenario de desaceleración económica? El informe de Oxfam sostiene que una tributación más justa y progresiva es clave. En particular, la lucha contra la evasión y la elusión tributaria resulta fundamental. Solo en 2014, el 30% no pagado por concepto de Impuesto a la Renta (IR) habría sumado alrededor de S/. 17 mil millones al fisco, monto superior al presupuesto modificado del gasto que el Estado Peruano dirigió al sector salud en dicho año.

Por otro lado, se propone reducir gradualmente el peso de los impuestos indirectos que gravan el consumo. “La actual tasa de 18% del IGV es una de las más elevadas de la región, y su aplicación es indiscriminada, afectando en mayor medida a los sectores con menos recursos. Debe plantearse su gradual reducción o racionalización, con menores precios para productos de consumo popular”, opinó Mendoza.

En un escenario electoral, Oxfam en Perú hace un llamado a los candidatos/as presidenciales y a quienes se encargan del desarrollo e implementación de políticas públicas, a enfrentar con mayor decisión la pobreza y desigualdad que se vive en el país, a través de la inversión en la gente, la justicia fiscal, la mejora de la calidad de los empleos, el impulso del desarrollo rural y el fortalecimiento de la gobernanza ambiental.  (Gran Angular)