jueves, 11 de febrero de 2016

Aprenda a no perder sus objetivos


Saber lo que se quiere es primordial en la vida. En la presente nota te diremos como mantener el rumbo.

Sin un objetivo definido, la mujer pierde muchas oportunidades financieras, familiares y laborales, inclusive.

En opinión de Ana María Marins, abogada en derecho de familia, las mujeres que son madres, hijas, trabajadoras dentro y fuera del hogar conocen su valor dentro de la sociedad y son las únicas en el arte de amar y educar. Por tanto, solo ellas, dice, conocen su rol y su grandeza.   

La abogada reconoce que en la sociedad moderna en que vivimos hay muchas mujeres que ‘hombrean’ con los hombres y por eso han perdido el foco de la elegancia y sobre todo el respeto. 

“El desmoronamiento de la familia en gran medida se debe a que miles de mujeres han perdido su enfoque, dejando a terceros su labor de preparar y educar a los niños y niñas para ser ciudadanos de bien”, sostiene.

Para Marins, la falta de foco lleva a trabajar en asuntos no prioritarios, que nos alejan de nuestro objetivo. “Algo tan sencillo como una lista de las principales prioridades puede encaminar nuestras acciones a aquellas que en verdad nos aportan valor”, dice.

Agrega, que si en algún momento nos sentimos desorientados, siempre podemos volver a la lista para reconducir nuestras acciones.

Si no quieres perder tus objetivos principales, toma en cuenta las siguientes recomendaciones.

Aprende de los errores.- Evita “tropezar de nuevo con la misma piedra”, logra ver la piedra en el camino y muévela. De esta forma, cada situación que enfrentes en la vida te hará más sabia.

Puedes lograr lo que sea.- Muchas veces tenemos barreras que nos detienen y no sabemos cómo lidiar con ellas. Recuerda reafirmarte como mujer y un ser importante, que aportas a la sociedad.

Nadie es perfecta.- Salvo Dios, todos cometemos errores; por tanto, aprende aceptar tus defectos físicos e imperfecciones. Eso te quitará una presión de encima y te liberará. Mientras más te aceptas y te amas, más alimentarás positivamente tu autoestima.

Eres única. Suena trillado, cierto. Pero es la verdad. Cada quien es diferente. Evita las comparaciones, porque puede provocarte mucha ansiedad, y como consecuencia caer en un estado de tristeza dañina para tu salud. (C.M.)