miércoles, 24 de febrero de 2016

“La normatividad ambiental está en riesgo”


Miguel Lévano Muñoz, de Oxfam Perú, nos habla sobre la Iniciativa para la Transparencia en Industritas Extractivas (EITI), ahora que varias comunidades en Loreto fueron afectadas por el derramamiento de crudo en Loreto.

El daño al ecosistema de la selva ha traído consigo la preocupación de los ambientalistas, ya que varias especies de flora y fauna serán afectadas por el derrame del petróleo.

- ¿Qué es el EITI y cuál es la importancia?
- La EITI es un esfuerzo voluntario de transparencia aplicable a gobiernos y empresas de la minería y de los hidrocarburos que surge en el 2002, y que opera en 49 países, y cuya importancia radica en transparentar temas como pagos, licencias, transparencia de contratos y transparencia de propiedad efectiva, entre otros puntos. Los reportes EITI hasta el momento han dado cuenta de 1.847 billones de dólares de ingresos fiscales procedentes del petróleo, gas y de la minería.

En Latinoamérica el Perú fue el primer país que suscribió este acuerdo, y está calificado, como uno de los mayores cumplidores al publicar la información sobre los pagos de las empresas y lo que se recibe en impuestos que, hasta hace poco, era información reservada. 

 - Difícil creer que el Perú lidere la lista de transparencia en el sector extractivo en la región…
- La EITI Perú está por publicar su quinto reporte de transparencia, con la participación hasta el momento de 63 empresas que autorizan la revisión de sus cuentas voluntariamente (al menos parcialmente). Sin embargo, la información proporcionada por las empresas peruanas es insuficiente, no está desagregada, ni se detallan los costos empresa por empresa y por proyecto. Cuando se mira detalladamente, a veces hay diferencias entre lo que entrega la empresa y lo que recibe el Estado. No se puede verificar si lo que pagan es lo justo, o si utilizan mecanismos contables o costos para declarar menores utilidades. Como país, tenemos muchos desafíos en materia de transparencia.

- En el actual escenario de caída de precios de los minerales ¿se reducen también los estándares de transparencia impulsados por el EITI?
- Efectivamente, el escenario internacional de precios está generando que una parte del sector privado y de la clase política presionen para reducir las exigencias socioambientales, y la transparencia, bajo la premisa que ello ayudaría a no ahuyentar la inversión. Por tanto, lo logrado hasta ahora con la EITI está en riesgo, así como la normatividad ambiental que se ha ido construyendo en estos años.

Esto es lo que está pasando justo en Chiriaco y Morona. Además de la remediación y atención a la urgencia, hay una preocupación por la sanción, pues si se aplica la Ley 30230 (una de las piezas centrales del paquetazo ambiental) lo más probable es que terminen perdonándoles o reduciéndoles la multa que le correspondería pagar en este caso a Petro - Perú. Y Bagua, donde se ubica Chiriaco, vuelve a llamarnos la atención en el mismo tema: la debilidad de las garantías ambientales. (Gran Angular)

“Más transparencia para prevenir conflictos” 

- ¿Qué plantea Oxfam?
- Por una parte, información más completa en el tema fiscal. Además, es clave que se transparenten aspectos más allá de los tributos que se pagan. Es necesario conocer, por ejemplo, cuánto se está invirtiendo en la gestión ambiental y social; es decir, si las empresas están cumpliendo con los compromisos de inversión ambiental y social, si están pagando o no las sanciones impuestas. 

También es necesario conocer si las empresas están cumpliendo con los compromisos establecidos en los Estudios de Impacto Ambiental (EIA).  El seguimiento de esta información ayudaría en la prevención de los conflictos, tomando en cuenta que la tercera causa de conflictividad en el país se debe al incumplimiento de compromisos.