lunes, 16 de agosto de 2010

Basta ya de inseguridad


El cobarde ataque de un grupo de marcas que termino hiriendo de gravedad y dejando parapléjica a una niña de 3 años, es sin duda la gota que derramó el vaso en cuanto a las ineficiente respuesta de la Seguridad Publica. Hoy basta con estar en la hora y lugar equivocado para ser una víctima más de los delincuentes que parecen haber tomado las calles del país ante la pasividad de nuestras autoridades


El ciudadano de a pie, o sea la mayoría de nosotros y los más afectados por esta inseguridad, se pregunta qué ha originado el crecimiento de la delincuencia, por qué esta ola delictiva no puede ser detenida o al menos controlada. Qué están dejando de hacer nuestras autoridades.
Para el presidente de la Asociación Pro Seguridad Ciudadana – APROSEC, César Ortiz, las razones qué explicarían el incremento de la delincuencia está en la poca prevención y disuasión que ejecutan las autoridades políticas y por otro lado en la acción timorata de algunos jueces que no aplican con rigor las sanciones carcelarias a delincuentes avezados, por lo menos en el caso de la niña Romina dos de estos rufianes cumplieron poco tiempo de carcelería, y como ocurre en un sistema carcelario colapsado, donde no hay trabajos de reinserción eficientes y la reincidencia delictiva es muy alta, la mayoría de estos malandrines una vez que pisan la calle inmediatamente vuelven a sus andadas. No por algo, de acuerdo a la policía, el 30% de delincuentes que salen de las cárceles vuelven a delinquir.
La estadística oficial da cuenta de que el 66.88% del total de denuncias registradas en las comisarías del país fue por robo. Este es el principal problema. Pero no estamos hablando de los asaltos a gran escala, con fuertes botines en juego, armas, vehículos y bandas organizadas, sino de asaltos y hurtos al paso (celular, cartera, billetera, bolso, relojes, etc.). Y en menor proporción el robo a las viviendas.
Según el ex ministro del Interior Gino Costa y director de la ONG Ciudad Nuestra el aumento de la delincuencia tendría que ver con el crecimiento económico que se vive en el Perú.
Esta bonanza habría generado, inclusive, la aparición de nuevos delitos, como la extorsión. Asimismo, el incremento de la sensación de inseguridad en las regiones que han logrado un amplio desarrollo en los últimos años.
Tal es el caso de Lambayeque, Ica y Piura, considerados los más inseguros, según la percepción de sus habitantes. Esto se desprende del último estudio Seguridad Ciudadana 2010 de la ONG Ciudadanos Al Día, realizado en coordinación con Ciudad Nuestra. En Lima, en tanto, los distritos más peligrosos son El Rímac y La Victoria. En el tercer puesto se encuentra la zona del Cercado del Callao.
Sin embargo para el antropólogo Gabriel Prado, el incremento de la ola delictiva no pasa por allí, sino por la falta de una política de seguridad sostenida.
En efecto, en los últimos cuatro años del presente gobierno se ha tenido cinco ministros del Interior. Todos ellos impulsaron su propio estilo y prioridades, sin respetar el dejado por su antecesor.
Falta coordinación
En setiembre de 2009 alcaldes distritales capitalinos, liderados por el burgomaestre de La Molina, Luís Dibós, se reunieron de urgencia para encontrar una solución a los problemas de seguridad de sus distritos. Se vieron obligados a hacerlo porque el alcalde de Lima, Luís Castañeda, no los había convocado, incumpliendo abiertamente la Ley de Seguridad Ciudadana. Como muchos otros grupos sin poder de decisión, este colectivo de autoridades no logró concretar reformas importantes.
Asimismo la falta de un ente que registre las cifras de criminalidad que emiten por separado la Policía, el Ministerio Público, el Poder Judicial, hace difícil que se pueden hacer políticas públicas eficientes.
En un estudio realizado por la escuela de Gary Becker, sobre la economía del crimen, nos señala la enorme importancia que tiene un eficaz sistema de prevención y sanción en la expansión del delito, indica que quienes ingresan al mundo delictivo hacen una elección racional basada en un examen de los costos y beneficios que reporta la actividad ilegal. Combatirlas eficientemente requiere de diseños y estrategias aplicados a cada realidad, sin embargo hay propuestas que si se pueden tomar en cuenta para adaptarlas.
Entre esas propuestas, tenemos por ejemplo, refiere el presidente de Aprosec, César Ortiz, la promoción de una justicia cercana y eficiente a la comunidad. El mejoramiento de los sistemas e infraestructuras carcelarias. Profesionalización y capacitación de la policía. Control interno y externo del desempeño policial. Información oportuna y rigurosa sobre las ocurrencias delictivas. Priorizar, Prevención vs. Represión. Atención social prioritaria a la juventud. Un trabajo planificado en la violencia intra familiar. Combatir en forma enérgica la micro comercialización de drogas.Asimismo la erradicación de los puntos de ventas de artículos robados. Recuperación de los espacios públicos. Diseñar programas específicos involucrando a cada gobierno local. Contar con un eficiente sistema de denuncias de delitos, este debe ser gratuito. Aumentar la efectividad de los procesos judiciales. Recuperar la confianza en las autoridades. Sensibilizar a la población para promover acciones preventivas y convivencia pacífica y focalizar los delitos, implementando estrategias por localidad
Conociendo que la delincuencia es multifactorial, de naturaleza pluricausal, debemos estar muy atentos a la exclusión social, desigualdad y falta de oportunidades que entre otros factores que alimentan el espiral delictivo.

DATOS ESTADISTICOS

1.- El 89% de la población se siente insegura en las calles de Lima.
2.- El 46% tiene la misma sensación estando en sus casas.
3.- El 71% de la población cree que puede ser víctima de algún delito en los siguientes 12 meses.
4.- Existen más de 1.000 puntos de narco-menudeo en Lima Metropolitana.
5.- Tenemos un policía por cada 353 habitantes siendo el estándar mundial uno por cada 250 habitantes.
6.- El 90% de la Infraestructura penitenciaria esta en pésimas condiciones.
7.- En la actualidad se ha incrementado el empleo de armas de fuego para la protección.
8.- El 57% de habitantes de la capital ha sido víctima de robo o intento de robo en espacios públicos en el último año, según una encuesta realizada recientemente por la Universidad Católica.