miércoles, 11 de agosto de 2010

Isabel Allende resalta el desempeño de las mujeres en el poder

La escritora chilena, Isabel Allende, se refirió en un encuentro sobre libros en Brasil al desempeño de las mujeres en el poder, especialmente en las presidencias, y aludió - al comentar los hechos de corrupción - a Michelle Bachelet y Cristina Fernández de Kirchner.
De la primera "puedo decir que no es corrupta, pero la señora de Argentina no sé, no sé", deslizó la autora de La casa de los espíritus, en la octava Fiesta Literaria de Paraty, que se desarrolla en Río de Janeiro.
"Como administradores, las mujeres tienen más sentido común y son menos ambiciosas, depende de cada una. Es muy difícil decir que no son corruptas en el poder", sentenció.
Allende, que vive en California, puso como ejemplos a Ruanda donde "el país está mejor" y "las mujeres son muy buenas administradoras".
Al mismo tiempo, cuando le preguntaron por su condición de best seller y las críticas cosechadas, la sobrina del ex presidente socialista, Salvador Allende, respondió: "Si hace 30 años que tengo tanto éxito, será que mis libros sí tienen algo de calidad".
Escritora chilena incluida en la tradición del llamado realismo mágico, y considerada una de las novelistas de mayor éxito de Latinoamérica. Trabajó como periodista en Chile (en la revista femenina “Paula”, en la publicación infantil "Mampato”, y en algunos programas para televisión y documentales) de 1964 a 1973, cuando se vió obligada a exiliarse en Venezuela después del asesinato (1973) de su tío, el presidente de Chile Salvador Allende Gossens.
Ha trabajado también como periodista desde 1975 hasta 1984 en Venezuela (en el periódico “El Nacional”) y ha publicado artículos en periódicos y revistas en América y Europa y enseñado literatura en la Universidad de Virginia, Charlottesville Montclair College, New Jersey y en la Universidad de California, Berkeley.
En 1981 comenzó a escribir una carta a su abuelo, enfermo terminal, que se convirtió paulatinamente en su primera novela, La casa de los espíritus (1982). Le siguieron las novelas De amor y de sombra (1984), Eva Luna (1985), El plan infinito (1991) y una colección de relatos cortos titulada Cuentos de Eva Luna (1989).
Las obras de Isabel Allende están escritas en el estilo del realismo mágico, que consiste en el uso de fantasías y mitos en la ficción realista, y retrata a menudo a personajes políticos de Sudamérica. Sus primeros trabajos reflejan sus propias experiencias y examinan el papel de la mujer en América del Sur. El plan infinito, sin embargo, transcurre en los Estados Unidos, y el protagonista es un hombre.
Su primer trabajo de no-ficción, Paula (1994), fue escrito como una carta a su hija, quien, afectada por una enfermedad de la sangre hereditaria, había entrado en coma (murió en 1992).
Sus obras más recientes son: Afrodita (recetario a la vez sensual, sexual y culinario, escrito como una eclosión de color y placer. 1997); Hija de la fortuna, (1999); Retrato en sepia (Isabel Allende narra aquí la asombrosa historia de Aurora del Valle, que a los 30 años va en busca de su brumoso pasado familiar, después de vivir en San Francisco a cargo de su abuela Paulina, una rica empresaria hecha a sí misma. Cuando Paulina vuelve a Chile, una serie de mujeres fortalecerán el carácter de Aurora, que a finales del siglo XIX se perfila como defensora de los derechos de la mujer en una sociedad dominada por los hombres. 2000) y La Ciudad de las bestias (novela para jóvenes lectores) publicada en 2002.
En 2006 ha publicado Inés del alma mía, y en el otoño de 2007 La suma de los días. En La isla bajo el mar (2009) narra la azarosa historia de una esclava en el Santo Domingo del siglo XVIII que logrará librarse de los estigmas que la sociedad le ha impuesto para conseguir la libertad y, con ella, la felicidad. Esta es la historia de Zarité, una muchacha mulata que a los nueve años es vendida como esclava al francés Valmorain, dueño de una de las más importantes plantaciones de azúcar de la isla de Santo Domingo. A lo largo de la novela viviremos cuarenta años de la vida de Zarité y lo que representó la explotación de esclavos en la isla en el siglo XVIII, sus condiciones de vida y cómo lucharon para conseguir la libertad.