jueves, 19 de mayo de 2016

Minería informal: perniciosa actividad en debate


Más de 50.000 hectáreas de bosque han sido arrasadas en los últimos años. Una tarea pendiente para las próximas autoridades.

 El viernes 29 de abril, Keiko Fujimori firmó con un grupo de mineros informales, un acuerdo para formalizar este sector.

Desde el local de Fuerza Popular en la Molina, la candidata presidencial sostuvo que durante este quinquenio muy pocas personas lograron formalizarse porque las normas se hicieron desde un escritorio.

Para cambiar esta realidad, se comprometió en derogar los DL 1100 y 1105, que norman a la pequeña minería y la minería artesanal en todo el país.

Ante la ola de críticas, José Chlimper, vocero de dicho agrupación, aclaró, en el programa Cuarto Poder del 1 de mayo, que la propuesta de Fuerza Popular no está referida a la minería subterránea que no contamina, sino a la de tajo abierto.

La minería informal ha depredado más de 50.000 hectáreas de bosque en la selva.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los pobladores que viven cerca de las zonas mineras de nuestro país, tienen hasta ocho veces más mercurio que lo permitido. Esto quiere decir, que las personas expuestas al mercurio de manera prolongada tienen altas posibilidades de sufrir de lesiones en riñones, cerebro y el sistema nervioso.

Para acabar con esta realidad, ¿precisamos derogar la normatividad actual como propone Fuerza Popular, no bastaría con hacer algunos ajustes?

La consultora en temas ambientales Marita Chappuis sostiene que para lograr que la minería artesanal y la pequeña minería cumplan la normatividad ambiental y tributaria, no precisamos del borrón y cuenta nueva.

Puso como ejemplo, para el mal uso del mercurio, realizar campañas educativas fuertes como en Colombia, donde el Ministerio de Educación reparte cuadernos en las escuelas que llevan en la contratapa toda la información sobre equipos que permiten recuperar el mercurio para que no vaya al medio ambiente.

Rafael Belaunde, geólogo minero, cree como IDL en la necesidad de redefinir por completo el proceso de formalización actual, porque no empodera al minero artesanal sino que lo obliga, únicamente, a regularizarse, es decir, a pagar impuestos sin recibir incentivos de ninguna especie.

En su opinión, el programa ha demostrado una clara hostilidad contra los empresarios mineros emergentes y un marcado favoritismo hacia los intereses económicos de las grandes empresas mineras. 

De acuerdo al geólogo, existen muchas alternativas de redefinición. Una de ellas consiste en reordenar el sistema de concesiones mineras para hacerlo más asequible a las posibilidades de los mineros artesanales. En ese sentido, propone crear áreas de 10 o 20 hectáreas, rompiendo el estándar de 100, ideado para atraer los grandes capitales.

Precios altos
El inusitado incremento de los metales, como el oro, llevó a muchas personas a dedicarse a la minería informal.

Hace 2 años, por ejemplo, la onza de oro fino llegó a costar casi $ 2.000 en comparación con unos $ 300 hace 6 o 7 años.

Sofía Vizcarra, investigadora de laboratorio de criminología de la escuela de gobierno de la PUC, dice que producto de ese incremento, la minería informal se extendió de Madre de Dios a Áncash, Puno, Piura, Amazonas, Arequipa, Huánuco, etc.

Se estima que solo en Madre de Dios hay 600 kilómetros cuadrados deforestados y contaminados a raíz del auge de la minería informal. (Redacción)