miércoles, 4 de mayo de 2016

Desorden territorial, obstáculo para el desarrollo


 
En el Perú aún existen pueblos con problemas limítrofes. Esto, como es obvio, ha generado varios conflictos entre poblaciones vecinas.

En el 2011, el entonces candidato Ollanta Humala prometió acabar con el desorden territorial. Cinco años después, todo sigue igual.

Para la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el desorden territorial constituye un gran obstáculo para emprender la diversificación productiva de un país.

Doris Guarda, representante del Ministerio del Ambiente (Minam), ha resaltado la importancia del ordenamiento territorial (OT) como herramienta para articular el territorio de acuerdo a sus potencialidades y limitaciones, para el manejo sostenible del ambiente y promover el uso adecuado de los recursos naturales. Guarda reseña que existen obstáculos como la falta de equipamiento y de recursos humanos en las regiones.

Más allá de estos obstáculos, especialistas como Rafael Salgado, ingeniero ambiental de Aide Au Développement Gembloux (ADG), señalan a la Ley 32030 como una de las mayores limitaciones para el ordenamiento territorial. “Esta norma quitó la categoría de vinculante a los procesos de OT. Esto quiere decir que por más que mediante un Plan de Ordenamiento Territorial se defina que un área es de conservación, al no ser vinculante, el Estado tiene la posibilidad de omitir lo establecido”. Al respecto, Doris Guarda afirma que el OT orienta la toma de decisiones, por ello, corresponde a los que lo implementan que tomen las acciones necesarias. Un punto con el que disiente Ana Leyva, directora de CooperAcción, pues considera que ordenar y planificar van de la mano, por lo que estos procesos deberían ser vinculantes.

Leyva recuerda que en Perú determinados sectores económicos suscitan miedo hacia el OT de manera injustificada pues estas políticas públicas están presentes en los países desarrollados que buscan promover el desarrollo de manera sostenible.

Carlos Cabrera, del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan), identifica el OT como uno de los ejes necesarios para elevar los estándares de desarrollo del país que busca incorporarse a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

Una mirada desde lo local
“La gestión del territorio de manera compartida y consensuada es un camino imprescindible para el desarrollo sostenible. El ordenamiento territorial comunal ha permitido un aprendizaje acumulado de saberes ancestrales para gestionar el territorio que no deberían obviarse en los procesos oficiales”, explicó Pierre Rouschop, representante de ADG, en el foro “Territorio, Gobierno y Comunidad: fortaleciendo el ordenamiento territorial desde lo local a lo nacional”.

Cirilio Romero, alcalde de Mirachi, Huánuco, defiende de manera enérgica la necesidad de impulsar el OT. “Si a veces los pueblos no emergemos es porque desconocemos nuestras potencialidades. Por eso, creo que el ordenamiento ya debe establecerse como una política pública de estricto cumplimiento”.

Por su parte, Alejandro Chirinos, sociólogo del consorcio ACPic, sostiene que necesitamos una ley que permita articular mejor los diversos instrumentos de planificación territorial; ayude a fortalecer la consulta y participación de las comunidades y la ciudadanía local y contribuya al proceso de descentralización fortaleciendo la articulación comunidad-distrito-provincia-región, lo cual es fundamental para alcanzar mayores niveles de gobernabilidad. (Redacción)

SABÍA
A la fecha, en el país hay nueve procesos de ordenamiento en comunidades de Cusco, Huánuco y Áncash.