jueves, 26 de febrero de 2015

Furia de la naturaleza golpea al país


Mientras unos disfrutan del sol y las playas en la costa, más de 77 mil peruanos de la sierra y selva están sufriendo por las lluvias, inundaciones, huaicos y nevados.

El último 10 de febrero, Eloisa se aprestaba a preparar el almuerzo en su humilde vivienda del asentamiento humano Virgen del Rosario, en Chosica, cuando de pronto comenzó a caer lodo y piedras desde lo alto del cerro. “Un minuto más, y mis tres hijos hubieron quedado huérfanos”, cuenta esta joven madre de 31 años que apenas pudo salir de su casa con lo que tenía puesto.
Así como ella, ese día, 10 viviendas fueron afectadas y  más de 40 personas quedaron damnificadas.
De acuerdo con el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) del Instituto de Defensa Civil (Indeci), desde octubre del 2014 al 18 de febrero de este año, 77.535 personas se han visto afectadas por diversos fenómenos naturales, de las cuales 6.344 perdieron todos sus bienes materiales. (Ver cuadro)
Lo más grave de esta situación es que 20 personas fallecieron y 21 quedaron heridas.
Desde que comenzó la época de lluvias en la sierra y selva del país, 22 regiones han sido afectadas por la furia de la naturaleza.
En estas regiones, colapsaron y quedaron inhabilitadas más de 800 viviendas, al igual que varios centros educativos, postas de salud y establecimientos públicos.
Asimismo 165 kilómetros de carreteras quedaron afectadas y 12 puentes fueron destruidos.
La furia de la naturaleza no solo golpeó las zonas urbanas, también hizo lo propio en las áreas rurales de varias regiones. En Tingo María, por ejemplo, Juan, un sexagenario agricultor, perdió, de la noche a la mañana, casi todos sus cultivos de papaya.
Según Indeci, el desborde de los ríos destruyó en todo el país 4.420 hectáreas de cultivos y afectó a 170.216 animales. Así también inutilizó 23 kilómetros de canales de riego.
Desinterés
Por la existencia de la Cordillera de los Andes  y la Corriente de Humboldt que se manifiesta de sur a norte y se intercepta con la Corriente del Niño en las costas de Piura y Tumbes, nuestro país está expuesto todos los años a varios fenómenos climatológicos, como lluvias, heladas, sequias, etc.
Esta realidad es de conocimiento público de las autoridades, sin embargo muy pocos implementan acciones tendientes a minimizar los efectos que causan estos fenómenos propios de la naturaleza.
Para Guillermo Gonzales, jefe de comunicación del Indeci, lo que sucede es que muchas autoridades aún no toman conciencia de la importancia de destinar recursos para la elaboración de planes de prevención, porque lo consideran un gasto innecesario.
“El ejemplo más palpable de este desinterés lo tenemos en el exiguo presupuesto que los gobiernos regionales y locales destinan para sus gerencias de Defensa Civil”, dice el funcionario.
Lo que se viene
Según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), la temporada de lluvias en el país continuará hasta fines de marzo de la misma manera que ha venido aconteciendo hasta la fecha, o sea, de manera irregular.
De acuerdo con el meteorólogo de esta institución Nelson Quispe Gutiérrez, esta situación es muy grave porque no permite, en el caso de los agricultores, tomar las previsiones correspondientes al no tener la seguridad si las lluvias van o no a continuar.
“Desde algunos años atrás los efectos del cambio climático cada vez son más notorios en el país, por lo que para el 2016 no se podría descartar una situación similar al de este año”, advierte Quispe.
A fines de marzo debe comenzar en la sierra la época de la helada y la sequía, con tal motivo, el Indeci en las próximas semanas hará público el Plan Nacional de Comunicación contra este fenómeno climatológico, por lo cual espera, en el marco de la Ley de Descentralización, que las autoridades regionales y locales pongan en marcha programas tendientes a minimizar los efectos de la naturaleza. ¿Será que esta vez se pondrán a trabajar? Ojalá que así sea, ya que de por medio está la vida de miles de personas. (Redacción)

SABÍA
A la fecha, el Indeci ha llevado 248.94 toneladas de ayuda, consistente en abrigo, alimento, enseres, herramientas, calaminas y otros, siendo la población de la región de San Martín la más beneficiada.