miércoles, 12 de agosto de 2015

Controle su ira de manera constructiva


Este sentimiento, expresado apropiadamente, es una emoción saludable. Sin embargo, cuando no se sabe manejarlo causa problemas.

Si una persona crece en una familia donde no era “bueno” sentir ira o era empleada para controlar otros miembros de esta, cualquier señal de antagonismo posiblemente le angustie. 
Se genera un patrón en el que se hace difícil expresar la ira de manera constructiva. Este peligroso comportamiento puede conducir a problemas de salud como dolores de cabeza.
hipertensión. problemas gastrointestinales, ansiedad o depresión.
Expresarse de una manera firme, pero no agresiva, es la manera más saludable para poder manejar la ira. Por ello, la meta es aprender a expresar clara y directamente las preocupaciones y necesidades, sin herir a otros o sin tratar de infundir miedo sobre ellos.
Consejos que pueden ayudar
1. Mantén la calma. Aunque suene simplista, contar hasta diez y salir del cuarto ayuda a restaurar la paz.
 2. Toma un respiro. Respira profunda y rítmicamente mientras relajas tus músculos, visualizando una escena placentera.
3. Actitud positiva. Repite palabras que te calmen. Frases reiteradas positivas dichas a ti mismo como: “Mantén la calma”, “Estoy enojado, pero lo puedo controlar”, etc., ayudan a calmarte.
 4. Ejercicios aeróbicos. Sal a caminar o a andar en bicleta Juega básquet o algún deporte que te permita liberar energía acumulada.
 5. Buen humor. Usa el humor para aliviar la tensión. Piensa en una historia o chiste ameno.
6. Diario. Identifica las situaciones que provocan tu ira y registra tus reacciones. Así sabrás cómo evitar caer en esas circunstancias.
7. Exprésate. Habla con un amigo, familiar o persona cerca, incluso con tu médico o terapeuta para desahogarte. Decir “estoy furioso” o “estoy tan enojado...” te permitirá reducir tu frustración.
8. Perdonar. Reconoce que no es realista esperar que todos se comporten de la manera que tu deseas. Si algo te parece ofensivo o provocador, aprende a perdonar a quien lo hizo. Imagínate que en esa persona también existen sentimientos de quietud y calma. (C.M.)