miércoles, 5 de agosto de 2015

Epilepsia: Un mal peligroso


Por ocurrir en cualquier momento, muchas personas se han ahogado, asfixiado y hasta quemado. En el mundo, 50 millones de seres humanos sufren de este mal que no tiene cura.

Juanito tiene 8 años y hace tres días está en cama, debido a que se calló de la escalera y se fisuró el hueso de la pierna derecha. Según su madre, no es la primera vez que Juanito sufre algún accidente. “Producto de la dolencia que tiene, tengo que estar detrás de él las 24 horas del día”, cuenta esta afligida madre.
¿Qué es lo que Juanito tiene para que su madre esté pendiente de él? Ella nos revela, bajando la voz a causa de la estigmatización, epilepsia.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la epilepsia es un trastorno neurológico crónica que afecta a personas de todas las edades y se caracteriza por convulsiones recurrentes.
Estas convulsiones son episodios breves de movimientos involuntarios que pueden afectar a una parte del cuerpo (convulsiones parciales) o a su totalidad (convulsiones generalizadas), y a veces se acompañan de pérdida de la consciencia y del control de los esfínteres.
Las personas con convulsiones, como Juanito, están más propensos a accidentes e inclusive de perder la vida. Dependiendo de lo que ellos estén haciendo, pueden sufrir de ahogamiento, asfixia y hasta quemaduras.
Sin embargo, no todo epiléptico sufre de convulsiones. De acuerdo con el médico Abelardo Cavero, neurocirujano y director de Neurosos, solo el 30% tiene crisis que afectan el comportamiento y la percepción.
En el mundo, 50 millones de personas padecen epilepsia, lo que convierte a esta enfermedad en la causa neurológica de defunción más común.
Según estimaciones, se diagnostican anualmente unos 2.4 millones de casos de epilepsia. En los países ricos, los nuevos casos registrados cada año entre la población general oscilan entre 30 y 50 por 100.000 personas. En los países en desarrollo esa cifra puede ser hasta dos veces más alta.
Causas y tratamiento
El tipo más frecuente de epilepsia es la idiopática, es decir, la que no tienen causa identificable, y que afecta a 6 de cada 10 personas. La epilepsia con causas conocidas se denomina epilepsia secundaria o sintomática, causada por daño cerebral debido a lesiones prenatales o perinatales, traumatismo encefalocraneano grave, tumores cerebrales, etc.
La epilepsia puede tratarse con éxito hasta un 70%  con medicamento diario. En los pacientes que responden mal tratamiento, la única forma es través de la cirugía, dice el doctor Cavero.
Ya sea con medicamento o cirugía, la epilepsia no tiene cura para la ciencia, en cambio para Dios, sí. Es el caso de la señora Gladys Aliaga, quien convivió con esta enfermedad desde los 18 años, tiempo en el cual casi pierde la vida en más de una ocasión tras perder el conocimiento.
Fue en la Comunidad Cristiana del Espíritu Santo, a través de sus cadenas de oración, donde ella encontró la cura y la tranquilidad que la ciencia no le proporcionó durante años.
(Redacción)

REPERCUSIÓN ECONÓMICA
Un estudio reveló que el costo del tratamiento antiepiléptico por paciente en el mundo representaba el 88,2% del producto nacional bruto (PNB) per cápita, y los gastos relacionados con la epilepsia, incluidos los gastos médicos, de transporte y la pérdida del tiempo de trabajo superaban los US$ 1.700 millones por año.