miércoles, 18 de noviembre de 2015

AFP: ¿Es buena o mala la libre disponibilidad?



Casi 80.000 jubilados del Sistema Privado de Pensiones dejarían de percibir irrisorias pensiones; sin embargo, aún existen algunos escollos a superar.

Juan Adolfo Herrera Doroteo es un afiliado a AFP Integra y no es una broma cuando dice que la pensión que recibe actualmente es de US$ 65.20, lo cual equivale, en moneda nacional, a aproximadamente 217 soles, dinero que debe alargar cada mes.
Lo más lamentable es que no es el único que recibe una pensión irrisoria.
Según la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS), hasta el 2014, en el Sistema Privado de Pensiones (SPP) existían 78.407 jubilados en el país, la mayoría de ellos con pensiones de “hambre”.
La noticia del proyecto de ley que libera más del 90% de los fondos a partir de los 65 años a un afiliado a la AFP, alegró a miles de jubilados.
Varios expertos en el tema, como Jorge Gonzales Izquierdo saludaron la iniciativa aprobada por la Comisión de Economía del Congreso por considerarla justa y adecuada.
De aprobarse esta norma, dice Gonzales Izquierdo, un jubilado como Juan Adolfo que recibe 217 cada mes podría con la casi totalidad disponibilidad de su fondo comprarse un taxi o dos de segunda mano y trabajar con ellos y obtener mayor liquidez.
Sin embargo, no faltaron algunos que criticaron la aprobación de este proyecto de ley en la Comisión de Economía del Congreso. Uno de ellos, fue Juan Mendoza.
Según el economista Mendoza, la mayor parte de la gente no gestionará adecuadamente su dinero, y un número significativo de ancianos se la gastará tarde o temprano (antes de morir).
En una revista local, el economista propuso sustituir el SPP por pensiones no contributivas residuales.
Gonzalo Zegarra, director periodístico de Semana Económica, sostiene que quienes atacan el esquema vigente (indisponibilidad) se dividen en dos grupos. Unos creen que si los jubilados malgastan su plata es problema de ellos y ya verán cómo se las arreglan. Los otros creen que el Estado tendrá que socorrerlos con generosas ayudas propias del socialismo de los Estados benefactores.
“Yo creo que debería ocurrir lo primero, pero desgraciadamente sucederá lo segundo por razones políticas. Por eso mi inicial oposición al ahorro compulsivo del sistema privado de pensiones evolucionó hacia el reconocimiento de que este es necesario, pero en términos mucho menos restrictivos a la libertad de los aportantes, por eso yo mismo planteé hace un año que debería poder retirarse el íntegro del fondo al jubilarse, siempre y cuando se desregulen las opciones de inversión de las AFP para que alcancen rentabilidades más diferenciadas, y que se liberalicen también las opciones de retiro para que diseñen nuevos productos más creativos y rentables que compitan con la opción del retiro total del fondo”, dice Zegarra.

El proyecto de libre disponibilidad de los fondos superó un escollo. Habrá que esperar que opina el pleno. (Redacción)