miércoles, 11 de noviembre de 2015

Vanidad mortal


En busca del rostro bonito y el cuerpo perfecto, muchas mujeres se someten a riesgosas cirugías, que en algunos casos acaban llevándolas a la muerte.

Victoria Briceño Ramírez tenía un futuro promisor. A sus 36 años era ingeniera y trabajo no le faltaba. Sin embargo, ella no estaba muy feliz con su cuerpo. Algunos rollitos en su cintura la molestaban. Ya había probado de todo para eliminarlos: gimnasia, yesoterapia, fajas, pero nada.

Cuando vio el anuncio de que podía tener un cuerpo de infarto con poca inversión, no dudó en someterse a una liposucción.

Creyendo en la palabra de María Esther Mendoza García (40 años), la falsa cirujana estética, de que en una hora iba a quedar como una ‘reina’, Victoria decidió operarse el último domingo 25 de octubre. Sin embargo, a los pocos minutos, la ingeniera sufrió una descompensación y fue trasladada de emergencia al hospital Arzobispo Loayza, donde llegó cadáver.

Los familiares de Victoria al enterarse de los hechos, no podían acreditar la historia, porque ella nunca les había comunicado su deseo de hacerse una liposucción.

En el Perú, casos como de la ingeniera Victoria lamentablemente no son aislados. En Arequipa, el último 9 de setiembre, Janeth Alva Luque de 42 años murió en una clínica de esta ciudad luego de someterse a una liposucción abdominal.

Ella, como Victoria, soñaba con el cuerpo perfecto. Es más, meses antes ya se había sometido a una rinoplastia.

Precisamente por esta experiencia exitosa, es que Janeth decidió ir al quirófano sin pensar que ahí hallaría la muerte.

El deseo por la belleza, no solo es exclusiva de las mujeres, también de algunos hombres.
En junio, en la misma ciudad de Arequipa, Edmundo Coayla, exalcalde de Moquegua, quiso solucionar un problema en los párpados y reducir el abdomen, y para ello se sometió a una cirugía.

Por una negligencia médica, Edmundo perdió la vida en plena operación.

Según el decano del Colegio Médico del Perú, César Palomino Colina, hechos como estos cada año van aumentado en el país, debido a los bajos costos que se ofrecen para estas operaciones y también por la informalidad que no es controlada. 

Para el decano médico, María Mendoza García estaba prohibida de realizar una operación de esa naturaleza y, a su juicio, ha cometido un delito contra la vida el cuerpo y la salud. 

Jorge Bisbal Smith, expresidente de la Sociedad Peruana de Cirugía Plática, sostiene que la liposucción al corresponder a un acto médico solo puede ser practicada por un especialista en cirugía estética, no por cualquier doctor, y menos por un técnico.

A pesar de lo que algunos creen, la liposucción no es una alternativa para bajar de peso, tan solo es una ayuda para reducir medidas y afinar algunas zonas del cuerpo, como las caderas, el abdomen, los brazos, las piernas, etc.

Por esta razón, dice Bisbal Smith, no está recomendado para los obesos, solo para las personas con el Índice de Masa Corporal (IMC) adecuado, es decir dentro del 30% de su peso ideal.

Asimismo para aquellos pacientes que presenten una buena salud física y también mental, para ello requerirá de una serie de exámenes clínicos, en algunos casos, si el cirujano recomienda, el paciente deberá someterse a sesiones psicológicas. “Uno de los factores importantes es que el paciente tenga claro que los resultados, luego de una liposucción, se dejan notar a los dos o tres meses de realizada la intervención, no antes”, sostiene.

Además de la obesidad, las personas que han hecho viajes largos tampoco pueden someterse a una cirugía. “Si ha estado más de cinco horas sentada, se corre el riesgo que los coágulos durante la intervención se puedan desprender ocasionando la muerte del paciente. Por eso se debe operar luego de 48 horas que la persona llegó de viaje”, refiere Jorge Bisbal.

Como cualquier cirugía, en la liposucción también pueden ocurrir complicaciones. Los riesgos son mayores cuando las zonas tratadas son muy grande o se eliminan grandes cantidades de grasa.

En esos casos, afirma el doctor Augusto Arriola, director de la clínica estética Arriola, puede producirse en las áreas afectadas infección, demora en la curación, daños en la piel, perdida de líquidos que pueden causar shock, acumulación de fluidos que deben ser drenados.

Además reacción a los medicamentos, muerte de la piel, etc.

“Por eso los cirujanos estamos en la obligación de advertir al paciente sobre la posibilidad de que ello acontezca, no con el fin que la persona desista de su propósito, sino para que tenga claro los riesgos a que se somete”, dice Arriola.

Problemas psicológicos
Las operaciones de cirugía estética pueden tener beneficios para aquellas personas que, presentando un adecuado equilibrio emocional, han querido cambiar algún aspecto de su físico, pero a veces esconden complejos y trastornos psicológicos que deben ser descubiertos y tratados. 

Uno de ellos, explica el doctor Freddy Vásquez Gómez, psiquiatra del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado –Hideyo Noguchi, es la dismorfofobia que es una creencia obsesiva o una preocupación personal exagerada por poseer un defecto en el aspecto físico y que es prácticamente imperceptible para otra gente. “Las personas que padecen este tipo de trastorno, son temerosas de la opinión que otras personas puedan hacer sobre ellas y su aspecto físico. La imagen corporal está distorsionada y pueden llegar a describirse a sí mismas como “deformes” o “monstruosas”, cuando en realidad su aspecto es normalizado

Otro problema que se esconde detrás de la intención de someterse a una intervención es la aceptación social; “existen personas que creen que al tener un estándar de cuerpo o aspecto físico van a ser aceptados y/o queridos socialmente”, apunta Vásquez Gómez.

Los adolescentes son generalmente los que están más expuestos a estos desequilibrios psicológicos, sobre todo por los factores externos (publicidad de los medios) que exaltan la necesidad de tener un modelo de cuerpo.

El doctor Freddy Vásquez recomienda a los padres de familias a observar a sus hijos si ellos están muy preocupados de su apariencia física. De ser así, dice, deben llevarlos a un especialista. (Redacción)


CONOZCA A SU MÉDICO
El Colegio Médico y la Sociedad Peruana de Cirugía Plástica tienen registrado en la web a los médicos colegiados. Si vas hacerte una cirugía estética, busque a la persona que la va operar. Si no lo encuentra, denúncielo. Igual, de no tener la especialización debida.

OCHO AÑOS DE PRISIÓN
Respecto al delito que habría cometido María Mendoza, la falsa cirujana estética, el decano del Colegio de Abogados de Lima, Mario Amoretti, dijo que habría cometido lesiones dolosas (dolo eventual), aunque la acción represente un delito culposo.

“Ella sabía que no es médico, que no es profesional y realizó una liposucción que en el ejercicio hay riesgo de muerte”, expresó el destacado letrado.

Precisó que este delito está penado con una pena no menor de cuatro ni mayor de ocho años de prisión. “Pero, además, ella ha cometido otro acto como el ejercicio ilegal de la profesión que se castiga con una pena de cuatro a seis años de cárcel”.