lunes, 9 de noviembre de 2015

¿Qué comer?


 El anuncio de la OMS sobre los riesgos de cáncer por comer carne procesada y carne roja alertó a los peruanos, que hoy se encuentran desconcertados. Expertos hablan sobre el tema.

Para los amantes de los embutidos y las carnes rojas, el 26 de octubre será una fecha difícil de olvidar. Ese día la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que comer tocino, chorizo, jamón, hamburguesa, salchicha y cualquier otra carne ahumada, así como carne de res, eleva el riesgo de cáncer colorectal, de páncreas y de próstata. 
Como era de esperarse, el anuncio de la OMS desató una alarma alimentaria y un desconcierto en todo el planeta.

Una de las personas que quedó desconcertado fue Juan (35 años), un ingeniero que desde que le detectaron anemia en su adolescente, consume varias veces al mes carne.

“Ahora no sé qué voy a comer, voy a tener que visitar al nutricionista para que me asesore”, cuenta mortificado este profesional.

Desde que se comenzó a investigar los alimentos, han llegado a nosotros una serie de noticias desconcertantes.

Hace 10 años, por ejemplo, nos dijeron que el azúcar provocaba una serie de enfermedades, y el mundo abrazó la sacarina. Pero luego la sacarina se reveló dañina y ahora apareció la estevia. Lo mismo se dijo de la sal de mesa, y ahora la gente pide sal de mara. Una historia similar también sucedió con el aceite, y así podríamos citar varios casos.

Ante esta realidad, ¿será que toda la comida produce cáncer?

“Para que te de cáncer, como el colorectal y de páncreas, no basta solo con la dieta, se requieren de otros factores, como la genética, la edad, el estilo de vida”, advierte Gilmar Grisson, de la Liga Peruana de Lucha contra el Cáncer.

En el país, según el Registro de Lima Metropolitana, la incidencia de cáncer colorectal es de aproximadamente 10 personas por cada 100 mil habitantes, pronosticándose cada año 2.300 pacientes nuevos de este cáncer. Mientras que el de páncreas representa el 3% de todos los cánceres, siendo el responsable del 7% de todas las muertes producidas por esta enfermedad.

Según Grisson, la dieta no se puede valorar ingrediente por ingrediente ya que depende mucho de la manera en que se agrupan los alimentos.

Hasta los años 80, los peruanos consumían más hortalizas, menestras, sin embargo, a partir de los 90, la dieta–poco a poco-comenzó a mudar para comer más la llamada comida ‘chatarra’.

Hoy, 7 de cada 10 peruanos tiene una mala alimentación. De ahí, el alto número de hombres y mujeres obesos y con sobrepeso en el país.

“Lo que pasa es que nos hemos olvidado de nuestra comida milenaria, para adoptar hábitos de otros países”, sostiene el decano del Colegio de Nutricionistas del Perú, Oscar Roy Miranda.

Según la OMS, a partir de la fecha la carne procesada se encuentra en el Grupo 1 de riesgo de cáncer, juntamente con el tabaco y el alcohol.

Cabe señalar que a la carne procesada, por tener aditivos y estabilizantes, se le atribuyen 34 mil casos de muerte cada año en el mundo.

Mientras tanto, la carne roja fue clasificada en el Grupo 2; es decir, entre los productos como “probablemente cancerígenos”.

Además del cáncer colorectal, de próstata y de páncreas que pueden producir la frecuencia y la cantidad de carne procesada y carne roja, el doctor Mauricio León Rivera, oncólogo de la clínica Ricardo Palma, y director médico del Centro Detector de Cáncer, revela que el consumo de ambos productos también generan otras enfermedades, como la obesidad, que con el tiempo trae consigo enfermedades crónicas como la diabetes, hipertensión arterial, aumento del nivel de colesterol, y con el ello el riesgo de padecer enfermedades coronarias como la angina y/o infarto cardiaco, sobre todo en personas mayores de 50 años,  o de sufrir eventos isquémicos como las aneurismas.

Dieta balanceada y con moderación
Según Roy Miranda, comer una salchicha o un jamón no te va matar, lo que te va enfermar es comerlo de manera diaria en el tiempo. 

En efecto, de acuerdo con la OMS, el consumo de 50 gramos diarios de la carne procesada aumenta la probabilidad de tener cáncer colorectal en un 18%; mientras que en la caso de la carne roja, se requiere de 100 gramos diarios para una probabilidad del 17%.

Para el decano del Colegio de Nutricionista, lo ideal es comer carnes rojas dos veces por semana como máximo, y una vez al mes las carnes procesadas.

La nutricionista Marilyn Espantoso de Fitts dice que no podemos de prescindir de la carne roja debido a los minerales y vitaminas que posee y que son buenas para las personas que sufren de anemia, como fue el caso de Juan.

“En un país como el nuestro, donde aún existen niños y adolescentes con altos índices de anemia no podemos dejar de consumir carne, claro está que debemos hacerlo con moderación”, asegura la nutricionista que también colabora con la Liga Peruana de Lucha contra el Cáncer.

Ambos nutricionistas sostienen que la dieta no debe ser monótona, sino variada; es decir, durante la semana se debe ingerir carne, pollo, pavo y pescado. Siempre acompañado con legumbres y verduras, así como con menestras, arroz o papa o yuca.

Que las advertencias hechas por la OMS sirvan para tomar conciencia que alimentarse bien y llevar una vida saludable, que incluya ejercicios, dejar de fumar y beber, nos permitirá gozar de buena salud. (Redacción)



Ley 30021
Con el objetivo de eliminar las enfermedades vinculadas con el sobrepeso, la obesidad y las enfermedades crónicas conocidas como no transmitibles, el Ejecutivo promulgó en mayo del 2013 la 
Ley de Promoción de la Alimentación Saludable.

Producto de esta Ley, el Ministerio de Educación (Minedu) deberá promover la enseñanza de la alimentación saludable, así como realizar, juntamente con el Ministerio de Salud (Minsa), charlas para promover la alimentación saludable. Asimismo implementar en los colegios de educación básica regular quioscos y comedores donde se expandan solo comidas saludables.

Según el doctor Mauricio León, esta Ley aún no entra en vigencia debido a que falta su reglamentación.

El nutricionista Roy Miranda cree que la demora de su reglamentación se debe a la presión de los anunciantes que se resisten a informar sobre las características, propiedades y atributos de sus productos.

Mercados y restaurantes

En el Perú, a pesar de no ser un país con hábitos cárnicos marcados, las advertencias de la OMS también repercutieron.

Uno de los sectores que se vio afectado, y que no sabe con certeza hasta cuándo durará, fue el de restaurantes.

Según el coach gastronómico Pier Paolo Passoni, la venta de carne procesada días después del anuncio de la OMS cayó significativamente en los restaurantes, no tanto así, la carne roja.


Esa misma situación se vivió en los mercados, donde hoy las amas de casa están comprando más carne de pollo y pescado, pero a mayor precio.