jueves, 26 de marzo de 2015

Lista de la DINI: la ‘montesinización’ de la inteligencia sin Montesinos


El analista César Antezana reflexiona sobre los últimos acontecimientos de espionaje contra personajes incómodos para el gobierno, contándonos su propia experiencia con los agentes de la DINI.

Una práctica que creíamos que no volvería a ocurrir luego del fujimorismo, ha vuelto a suceder en la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI), ante Sistema de Inteligencia Nacional (SIN). Nos estamos refiriendo al chuponeo de empresarios, políticos, periodistas, personajes populares, etc.
En medio del escándalo que la divulgación de la lista provocó, el miércoles 18 de marzo, me enteré que estaba en la lista de la DINI. Es así como, también, me enteré que los agentes de la DINI habían ‘chequeado’ mi única propiedad familiar: un pequeño departamento, en el distrito de Breña, donde actualmente radico y laboro. Eso es lo único que me llamó la atención.
¿Por qué? Porque estar en lista de la DINI es una raya más al tigre. No es la primera vez que soy víctima de seguimiento y chuponeo de agentes de inteligencia: desde hace más de diez años, soy un objetivo de inteligencia. Y, en dos ocasiones, he sido víctima de “robo” de archivos digitalizados y documentarios.
El "robo" de mi PCU y monitor sin marca
En efecto, la primera vez que me di cuenta que era seguido por agentes de inteligencia, fue un día de fines del mes de agosto de 2004, poco antes de la muerte de mi madre: llegué a la habitación donde vivía y me enteré que dos personas, y otra en un Tico amarillo, robaron mi computadora 486, de tercera mano. Se llevaron el CPU y el monitor de 17 pulgadas. ¿Qué había en mi PCU? Tenía valiosa información de investigación sobre narcotráfico.
Dolió perder tanta información. Inmediatamente, esgrimí la hipótesis de quienes “robaron” mi PCU y monitor podrían ser agentes de inteligencia. ¿Era normal que tres "asaltantes", que habían alquilado la habitación por 100 soles y que compraron pintura para volver a pintar el cuarto, “roben" un PCU y el monitor de una computadora de tercera mano y con piezas de diferentes marcas? De ninguna manera.
Veamos los costos humanos para “robar” de mi computadora: dos hombres para sacar el monitor de 17 pulgadas y el PCU y, un tercero en el Tico para salir del lugar, para robar una computadora sin marca que, exagerando, solo lo podrían vender en 200 soles en el mercado informal. Había una desproporción entre lo que gastaron y el valor real de la computadora.
Tres años después: 2007, el robo de mis archivos documentarios
La orden para “robar” mis archivos no ceso. Así fue: el mes de setiembre de 2007, cuando estaba en plena mudanza a un mini-departamento en Santa Anita y había viajado a Quillabamba, capital de la provincia de La Convención, Cusco, agentes de inteligencia se llevaron más del 50% de mis archivos que los había dejado ordenado para trasladarlo a donde iba a vivir. Fue un duro golpe encontrar que mis archivos, todos de mi interés personal, se habían reducido a casi nada.
No fue como yo pensaba: para los agentes de inteligencia eran de mucho interés la documentación que, con mucho esfuerzo, había ido adquiriendo en el transcurso de mis  investigaciones. Al parecer mis archivos, revestían mucha importancia para los jefes de los agentes de inteligencia. Por eso, me “robaron” dos veces mis archivos.
Fue la DINI. La ‘montenización’ sin Montesinos del gobierno
Así, muchos años antes que se conozca la lista de las personas que la DINI ha seguido, ya había sido objeto de robo de archivos, información, chuponeo, seguimiento de agentes de inteligencia. La diferencia es que, ahora, sabemos que fue la DINI o el ex SIN. ¿Como se explica el seguimiento de empresarios, periodistas, políticos, etc.? ¿Es lícito y labor de la DINI robar archivos, seguir y chuponear a periodistas, políticos, empresarios, etc.?
¿Sabía el presidente Ollanta Humala, quien despachaba a diario con el jefe de la DINI y nombrado personalmente por el mismo, de todo esto? ¿Es nueva esta práctica desde el poder? En concreto, no es licito, ni es lo que debe hacer la DINI o el ex SIN. Y, por lo señalado, Ollanta Humala sabía. En suma,  es indignante como se vuelve a un pasado que creíamos superado. Un asco. 
¿Cómo se explica lo que ha pasado? Desde mi perspectiva de análisis, lo que ha pasado es que la pareja presidencial impulsó un proceso de ‘montesinización’ en la DINI, de igual forma que Montesinos lo hizo "magistralmente" en el ex SIN.