miércoles, 20 de enero de 2016

Alergia al sol: problemas a la piel


Los rayos ultravioletas provocan escozor y enrojecimiento en varias partes del cuerpo. Saber qué medidas tomar, evitará fuertes molestias.

Con la llegada del verano, la exposición a la luz puede causar diversas enfermedades cutáneas, conocidas como fotodermatosis, siendo la erupción poliforma lumínica (EPL), conocida también como alergia al sol, la más común de todas ellas.

Conocer la prevalencia exacta de la EPL es muy difícil, ya que aunque muchas personas experimentan reacciones anormales frente a la luz solar, los síntomas suelen ser leves y transitorios, por lo que la mayoría de las veces no consultan a un médico.

De acuerdo con el doctor José Aparcana Ramos, director de Dermaperu, la EPL es más frecuente en mujeres que en hombres, generalmente en una proporción de 2 por 1 o 3 por 1. Afecta a todas las razas y tipos de piel, aunque los pacientes de tez blanca suelen verse afectados con más frecuencia.

La causa de esta enfermedad es desconocida. Sin embargo, se sabe que la EPL aparece cuando hay una exposición a los rayos ultravioleta (UVA o UVB) más prolongada de lo normal. Por este motivo, es más frecuente al inicio de la primavera y en verano, es decir, los meses del año en los que los rayos solares son más intensos.

A diferencia de la mayoría, que esperan con ansias el verano, para Jazmín Cotrina Culca, de 23 años, la llegada de esta estación era un martirio, pues cada vez que sus piernas se exponían al sol le aparecían granitos que le causaban fuerte escozor, razón por el cual, debía usar pantalones y blusas de manga larga para evitar que el sol enrojeciera su piel.

Según la doctora Lucía Canales Quispe, de EsSalud, para las personas alérgicas al sol, como Jazmín, es esencial la protección solar estricta, aunque en los casos más graves se puede utilizar fármacos.

Síntomas
Las personas sensibles a los rayos solares suelen presentar en unas pocas horas o varios días después de la exposición a la radiación UV lesiones en las áreas de la piel descubiertas al sol. Estas lesiones, afirma la dermatóloga Canales Quispe, pueden persistir durante varios días, dejando en algunos casos cicatrices. 

La forma de las lesiones es muy variada, de ahí el nombre de erupción polimorfa.  Según Lucía Canales, los más frecuentes son las pápulas (lesiones de menos de un centímetro de tamaño, sobre elevadas y bien definidas), las papulovesículas (similares a las anteriores y a las que se suman pequeñas ampollas con contenido líquido en su interior) y las lesiones eritematosas multiformes (es decir, lesiones enrojecidas de muchas formas diferentes).

Tratamiento
El doctor José Aparcana sostiene que los pacientes con EPL deben usar cuatro veces al día bloqueadores solares, y en las noches cremas hidrantes. También jabones neutros, pues al no tener perfumes ni colorantes, son ideales para pieles muy sensibles o con tendencia a algún tipo de alergia.

Cuando las personas tengan que salir, recomienda usar ropas holgadas y sombrillas de algodón, no de plástico, ya que ellos generan el efecto lupa.
Lucía Canales, por su parte advierte a las personas a no automedicarse, para no confundir un problema de alergia con hongos, como a veces acontece.

Jazmín Cotrina cansada de las molestias propias de la alergia decidió curarse usando su fe, y para ello perseveró en las cadenas de sanidad, donde pudo ver la obra de Dios. (Redacción)

ZONAS MÁS EXPUESTAS
Según la dermatóloga Lucía Canales, el cuello, el escote y los antebrazos, como también los brazos, la espalda y las piernas, son las áreas del cuerpo más expuestas al sol, y por tanto, con mayores posibilidades de sufrir con la alergia solar.


El rostro y las manos normalmente no presentan síntomas de lesiones por estar habituadas a la luz solar.