jueves, 14 de enero de 2016

Una nueva guerra fría


Escribe: Carlos León Ugarte (*)

Existen varios puntos que debemos advertir para analizar lo que sucede actualmente en Siria y en la mente de los países más poderosos del orbe.

Para nadie es un secreto que Rusia ha tomado liderazgo en este conflicto, pues hacia muchísimos años que no veíamos a una fuerza militar y política intervenir en una guerra sin la “anuencia” de los yanquis.

Una vez que Rusia se consumó como amo y señor del conflicto, justo desde ese momento, Estados Unidos decidió entrar al juego, un juego que solo le involucraba hasta ese momento entregar armas y alimentar a los caudillos separatistas que luchaban ante el régimen de Bashar al Asad, mandatario de Siria hasta el momento.

Al darse cuenta que su estrategia no fue solvente por el fortalecimiento de Rusia en el conflicto, decidió oportunamente movilizar todo su arsenal, a mover sus piezas fríamente y sin desvaríos. Sin duda estamos ante un nuevo escenario de guerra fría de este siglo. La geopolítica en ciernes, la ideología como pretexto, las acciones justificadas.

Ambos países empezaron a medirse desde hace algunos años. La decisión de Cuba de pasar al lado de Norteamérica, la reducción del populismo en parte de América, entre otros motivos, son tal vez una de las mayores preocupaciones y especulaciones rusas para buscar el control en Medio Oriente, algo que había desdeñado desde hace buen tiempo debido a sus propios conflictos internos y claro, en menor medida también externos.

Otro tema que alerta a los analistas y estudiosos es que nadie puede comprender cómo jóvenes casi de una tercera generación llegados a Europa, son los kamikazes de esta guerra, quienes están dispuestos a morir por el islamismo frente a una patria que a pesar de haberles dado todo, niegan y hasta odian. El choque de civilizaciones más vivo que nunca.

Por lo pronto se había previsto terminar con el conflicto interno de Siria para finales de 2015. Hoy, enero de 2016, todo sigue más intacto que nunca, mientras países como China quien ha guardado sigilosa expectativa, podría ser un nuevo personaje que ingresé este año a ser parte de los actores del conflicto. Rusia entonces sonreirá por un nuevo aliado, y Estados Unidos pensará tal vez, con un Obama ya concluyendo su mandato, en volver a las armas por enésima vez, y sin que nadie se lo pida como siempre, para volver a ser los “héroes del planeta”.

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(*) Comunicador