martes, 21 de julio de 2015

El Niño en la historia



Según el arqueólogo Walter Alva, hacia finales del siglo VI se produjeron tres décadas de cambio cíclico del clima en la costa norte del Perú, en las que se alternaron sequias intensas y grandes lluvias que provocaron el colapso de una de las civilizaciones hidráulicas más avanzadas del mundo, la cultura Moche.
A inicios del siglo XX, en 1925, las fuertes lluvias destruyeron cosechas y carreteras en la costa norte que arruinaron a hacendados tan importantes como los Graña, los Mujica Gallo,  los Berckemeyer, entre otros.
El arqueólogo José Mastos Mar cuenta que la variación del clima no solo generó efectos económicos y materiales en el país, sino también sociales y políticos. En 1958, dice, el entonces presidente Manual Prado, agobiado por la crisis, tuvo que llamar a un crítico tenaz como Pedro Beltrán para que le ayudase salvar las finanzas.
Igualmente el gobierno militar de Velasco, en 1972, se vio forzado a detener sus cambios estructurales para atender la emergencia; y en 1982, el segundo gobierno de Belaunde empezó a colapsar por los graves efectos de los desórdenes del clima. Hasta el régimen de Alberto Fujimori acabó afectado cuando su proyecto autoritario se debilitó por los mayores requerimientos económicos de los eventos de El Niño de 1997 – 1998 que perjudicaron hasta la propia ciudad de Lima.