jueves, 16 de julio de 2015

¿Usted habla y no cumple?


En tiempos antiguos, la palabra era la principal forma de establecer confianza entre las personas. Hoy, a pesar del tiempo, continúa siéndolo.

¿Confiaría en alguien que hace votos en el matrimonio de estar al lado del esposo o esposa en la enfermedad y en la salud hasta que la muerte los separe, pero cuando aparece el primer problema pide la separación? La respuesta, obvia, sería que no.
Cuando una mujer incumple su palabra, lo que sucederá es que ella ante los ojos de los demás perderá credibilidad, que a la larga le traerá varios problemas con los amigos y la familia.
Sobre el tema, Renato Cardoso, presentador y conferencista brasileño, explica en su blog que la palabra empeñada muestra lo que eres.  “Tener palabra es tener carácter. La palabra muestra el tipo de persona que eres. Cuando honro mi palabra, yo honro lo que prometí; por tanto, la palabra constituye una herramienta de trabajo, que puede ayudarle a prosperar, como también a llevarle al fracaso cuando es defectuosa.
¿Un matrimonio puede soportar mentiras? Solo en el caso de que alguien es igual o peor que un mentiroso. Si quieres prosperar, ganarte el respeto y tener buena reputación, mantenga su palabra. Mejor no hablar por hablar para no cumplir.
Promesa es deuda
Si quieres ser una mujer respetada por su palabra, tome en cuenta estos consejos que la ayudaran en su vida diaria:
- Voy al ir de compras, pero prometo solo comprar lo que necesito.
- Prometo dejar de comer dulces y beber gaseosas.
- Decido hacer ejercicio por lo menos tres veces a la semana.
- Prometo no dejar nada para el último momento.
- Me comprometo a pasar menos tiempo en las redes sociales y cuidar más de mí.
- Me comprometo a ser más paciente y tolerante con los demás.

- Y finalmente, prometo volver a casa temprano.
Para empezar el cambio, estos consejos servirán. Una vez que usted se dé cuenta que pudo cumplirlos, vaya por más. Nunca se conforme con poco. (Redacción)