jueves, 2 de julio de 2015

Cuidado con las emociones


El estado de ánimo es muy importante, por eso uno debe aprender a manejarlos para no tener problemas de salud, de relacionamiento personal y de negocios.

Las emociones, positivas o negativas, cuando se viven intensamente o muy frecuentemente se convierten en resentimientos, aprehensiones, temores y ansiedades; que con el tiempo pueden ocasionar desgano, decepción, frustración, depresión y hasta alguna enfermedad física.
Si le das importancia a una ofensa o agresión, dice el Lic. José Eduardo Villasis, te puede provocar ira y hacerte perder el control de tus actitudes; y esto puede empeorar una situación de antemano incómoda.
Una mala noticia, un pensamiento negativo o un mal recuerdo, agrega, puede provocarte una emoción súbita de tristeza, que a la su vez te puede provocar un sentimiento de frustración e impotencia.
El también colaborador de la revista online Comercio al Detalle, de México, sostiene que el modo en que veas las cosas y el modo en que pienses de los acontecimientos y situaciones afectará tu estado de ánimo y sentimientos. “Si identificas el tipo de pensamientos que provocan tus estados de ánimo podrás manejarlos y evitar aquellos que te crean problemas; de esta manera estarás desarrollando habilidades emocionales con las que alcanzarás altos grados de satisfacción y desarrollo personal”, dice.
En los negocios afecta mucho si nos sentimos frustrados, minimizados, desesperados, confusos, etc. El éxito o fracaso de tu vida profesional, familiar, social y de negocios depende directamente de tu modo de pensar y sentir. Por eso, sostiene, tienes que identificar bien el origen y la naturaleza de tus emociones para poder controlarlas de manera reflexiva.
Refiere que no es sano quedarse con emociones negativas, de ahí la necesidad de eliminarlas; ya que si llevas una carga fuerte de resentimientos te puedes enfermar.
(Redacción)

A TOMAR EN CUENTA
•Cuando tengas una emoción negativa cuenta hasta 100, en reversa; conforme vayas descendiendo en la numeración así irá disminuyendo la energía que te dejó tal emoción. 
•Aprende a relajarte: respira profundo y saca el aire lentamente. 
•Para sacar la ira pégale fuertemente al colchón de tu cama con cualquier palo. 
•Cuando estés solo y ayudado por alguna canción, recuerdo o película triste, puedes derramar algunas lágrimas; es muy sano y tienes derecho a desahogarte de esa manera.
•Puedes reinterpretar a conveniencia las cosas negativas que te han sucedido.
•Cuando te invadan malos pensamientos haz un esfuerzo y reemplázalos por pensamientos que te generen paz, alegría y satisfacción.