jueves, 9 de junio de 2016

Crecimiento y programas sociales no bastan


La pobreza en el Perú ha disminuido en los últimos años. ¿Cómo hacemos para que continué bajando?

Del 2011 al 2015 el nivel de pobreza se redujo de 27.8% a 21.8%, respectivamente. Lo que constituye, según el Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), uno de los porcentajes más bajos de los últimos años, luego de haber caído casi 40 puntos desde el 2014.

Carolina Trivelli, especialista en temas de pobreza y exministra del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), señala que esta pequeña reducción se explicaría por varios factores.  En primer lugar, conforme el nivel de pobreza en el país se acerca al 20%, las características de pobreza de las personas -esencialmente, la productividad- tienen un carácter más estructural y, por lo tanto, es más difícil incidir en su reducción. 

El gráfico siguiente muestra esta problemática. La “incidencia” (el porcentaje de personas pobres en el país) ha caído fuertemente, desde casi 60% en el 2004 hasta un nivel cercano al 20% en el 2015. 

Sin embargo, la brecha de pobreza -la diferencia promedio entre el consumo de los pobres del país y la línea de pobreza- se reduce a un ritmo cada vez menor (ver indicador “brecha” en el gráfico). Ello debido a las mayores dificultades para que el segmento más pobre de la población (el ‘núcleo duro’) deje esta condición.

Javier Herrera, director del Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD), dice por su parte que entre el 2011 y el 2015, el crecimiento del PBI contribuyó en 62% a la disminución de la pobreza. En el 2014 y el 2015 solo fue en 39%, mientras que los programas sociales cobraron importancia e incidieron en el 61% de la reducción.

“Hemos visto que los programas sociales de protección han cumplido su propósito. Ahora falta conectar. Los programas dan un piso a los más pobres, pero requieren complementos”, sostiene Trivelli. Los programas de protección, como Juntos, son necesarios para no empeorar la condición de la población pobre, pero insuficientes para insertarlos al mercado y mejorar su capacidad de generación de ingresos de manera permanente.

Por ello, se requiere articular los programas de protección del Midis con programas productivos, que permitan desarrollar las capacidades de las personas pobres para que puedan ingresar al mercado. Javier Herrera recomienda que ministerios como Agricultura, Comercio Exterior y Turismo, y Producción, articulen sus políticas con las del Midis. 

Clase media
Para consolidar este sector, especialmente de aquellos que han dejado la pobreza y aún son vulnerables a recaer en ella, requerimos más programas como Mi Vivienda y Crédito Infantil, sostiene la exministra Carolina Trivelli.

Javier Herrera señala que en el área rural, los agricultores están enfrentando numerosas adversidades, al igual que en la ciudad donde el 60% de los trabajadores son informales y autoempleados.

“Para ellos no bastan los programas de protección, necesitamos los de aseguramiento, como el accedo al microcrédito o a un seguro de calidad”, opina Herrera.

Para reducir esta vulnerabilidad Herrera recomienda que el Estado brinde mejores servicios públicos, sobre todo en salud y educación. (Redacción)