jueves, 30 de junio de 2016

Demencia senil, una forma de olvidarse de la realidad


Afecta a los mayores de 65 años, quienes pueden poner en peligro su vida al no recodar casi nada.

Con la edad, suelen aparecer varias enfermedades. Una de ellas, es la demencia senil, que se caracteriza por la pérdida de la memoria, desorientación, alteraciones en la coordinación motora, confusión, insomnio, problemas con el equilibrio, etc.

Debido a la pérdida de memoria, las personas con esta enfermedad suelen olvidar sucesos importantes de su vida, como la muerte de algún ser querido, que están casados o tienen hijos. No es extraño, entonces, que empiecen a preguntar por sus padres o hermanos.

Recordarles la pérdida de algunos de ellos les genera dolor, por lo que suelen caer en tristeza o depresión.

La demencia senil generalmente se presenta a los 65 años, siendo los 80 años la edad con mayor prevalencia de la enfermedad.

Beatriz Amado Macedo cuenta que su padre Lucas Amado fue diagnosticado con demencia senil a los 84 años.

“De un momento a otro, mi padre comenzó a olvidar los nombres de sus hijos y de las personas de su alrededor; tenía dificultad para recordar lo que se le decía. En las noches, no dormía, caminaba mientras hablaba solo, murmurando incoherencias”, narra.

Según el doctor Elmer Huerta, estas personas requieren de mucho amor y comprensión de su entorno familiar y social, ya que los estragos de la enfermedad pueden significar un peligro para el paciente en el sentido que al no recodarse de ciertas cosas elementales, descuide su alimentación, aseo personal e incluso olvide donde vive.

Amado Macedo revela que con el correr del tiempo su padre se volvió como un niño: caprichoso, agresivo e inseguro. “Uno tenía que estar pendiente de todo, de lo contrario podía quedar sin probar alimentos por días”, refiere.

Causas
Si bien la vejez es el principal factor de riesgo de la enfermedad, esto no significa que la demencia sea una parte normal del envejecimiento. Igualmente, que la pérdida de memoria tenga que ver necesariamente con este mal.

Por esta razón, cuando se presenten los síntomas de la demencia senil es preciso realizar una seria de evaluaciones para determinar la causa de la enfermedad.

Sin embargo, existen algunas dolencias que favorecen la aparición de la demencia senil. Así tenemos, según el doctor Huerta, el Parkinson, la enfermedad de Huntington (anteriormente conocida como baile de San Vito), el Alzheimer, la esclerosis múltiple y los accidentes cerebrovasculares.

Beatriz Amado dice que en el caso de su padre, la causa de la demencia fue el rompimiento de una venita en el cerebro, por eso la recuperación iba a ser lenta. .

Convivir con alguien que padece demencia senil no es tarea sencilla, pero sí soportable si la persona encargada de su cuidado establece una serie de rutinas que han de ayudar al adulto mayor. Por ejemplo, hacer que el paciente reconozca su entorno, evitando los cambios o manteniendo su rutina.

Sin embargo, el exceso de cuidado sobre el paciente tampoco es recomendable, en lo posible debe facilitársele algo de independencia y autocuidado mientras la enfermedad no haya avanzado del todo.

De acuerdo con el doctor Elmer Huerta, hay que permitirle hacer aquellas tareas que aún puedan desempeñar. Es importante brindarle apoyo emocional al paciente y también a quien lo cuida.

Agrega que una forma de procurar la calidad de vida de los que adolecen de demencia senil, es generar espacios en los que ellos se reintegren activamente a la sociedad, a través de grupos de amigos, actividades físicas, etc.

Abrumada por la salud de su padre, Beatriz Amado, que ya participaba de la Comunidad Cristiana del Espíritu Santo, decidió luchar por él.

Luego de varias reuniones y propósitos dentro de la iglesia logró que su padre recobrara la salud.

Hoy, con 85 años, Lucas Amado se encuentra bien de salud y feliz al lado de su familia. (Redacción)

SABÍA

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualmente 35.6 millones de personas viven con demencia senil en el mundo. Se calcula que en dos décadas la cifra se duplicará a 65.7 millones de casos.