miércoles, 7 de octubre de 2015

Alcoholexia: moda mortal


Enfermedad nueva en el país que consiste en dejar de comer para beber alcohol y así no sentir hambre. Afecta principalmente a las mujeres que buscan tener una figura delgada.

Bastó que algunas ‘estrellas’ de Hollywood aparecieran ebrias y muy delgadas para que miles de mujeres asociaran esta combinación con una nueva moda a seguir.
El alto número de estadounidenses que seguían esta moda llevó al The New York Time en el 2012 a realizar un reportaje.
En dicho artículo por primera vez  se advirtió de un fenómeno que combinaba la adicción del alcohol con la anorexia, el cual fue bautizado con el nombre de drunkorexia (mezcla de la palabra inglesa drunk, ebrio/a, y orexia, apetencia).
Fue a través de las redes sociales que este fenómeno llegó a los países de habla española con el término de alcoholexia o ebriorexia.
Desde que en el 2012 se revelará que un tercio de las mujeres estadounidenses incurría en la alcoholexia, ya son varios los países que han comenzado a reportar este problema.
En el Perú, aún son poco los casos que se conoce, por lo que aún muchas personas desconocen sus causas.
Según Ismelda Rodríguez, psicóloga de Cedro, la alcoholexia es un trastorno alimenticio que consiste en dejar de comer para beber alcohol y así no sentir hambre.
Aunque la alcoholexia aún no está reconocida oficialmente como un desorden psicológico, los especialistas en trastornos alimentarios alertan del problema que está suponiendo entre los jóvenes, especialmente entre chicas de entre 15 y 35 años.
Si bien la razón principal que provoca este comportamiento destructivo es no ganar peso, existe también otra razón, la social.
Para Rodríguez, el hecho de tener que beber alcohol para ser aceptado dentro del círculo laboral, académico, ha llevado a que cada vez las mujeres estén tomando como los hombres.
De acuerdo con el estudio sobre Epidemiología de Drogas en la Población Urbana del Perú publicado este 2015 por Cedro, en los dos últimos años el consumo de alcohol en el país ha aumentado de 82,1% a 86,2%. Esto supone un crecimiento tanto en Lima como en provincias. 
Por las diferencias en el metabolismo del alcohol entre los sexos, las mujeres tienen un mayor riesgo que los hombres de sufrir serias consecuencias en la salud. Estas diferencias en el metabolismo del alcohol entre mujeres y hombres hacen que las primeras sean más vulnerables a desarrollar cirrosis y daño cerebral debido al consumo en exceso de bebidas embriagantes. Además, si las jóvenes están bajo el efecto del alcohol, corren más riesgos de ser abusadas sexual y físicamente, sufrir todo tipo de accidentes, traumatismos, embarazos no deseados o la muerte.
En la mayor parte de los casos, el consumo del alcohol está asociado a la depresión, baja autoestima, evasión de problemas. En el caso de la anorexia, a una pobre de imagen personal o traumas infantiles como negligencia o abuso sexual.
El principal peligro de la alcoholexia se basa en la aceptación social que tiene el alcohol, pues no está mal visto que una persona beba. Dicho de otra manera, la bebida en exceso es tolerada, mientras que ser delgado es una exigencia cultural.
“La persona que padece alcoholexia tiene un doble problema: por un lado la desnutrición causada por la sola ingesta de alcohol, ya que sus calorías no aportan ningún tipo de vitamina, proteínas o mineral que pueda reemplazar al alimento, y la intoxicación etílica que puede llevar al coma alcohólico e incluso a la muerte”, afirma Ismelda Rodríguez.
Sin embargo, no el único problema que causa en la salud del alcoholéxico. De acuerdo con el psiquiatra Freddy Vásquez, la ingesta prolongada de alcohol puede derivar también en una pérdida de conciencia, una distorsión de la realidad, que lleva a las consumidoras a percibirse gordas cuando en realidad están muy delgadas, además de provocar otros trastornos de la conducta, pudiendo desencadenar en aislamiento social y hechos de agresión y violencia física.
Otros peligros
El consumo de alcohol generalmente trae consigo el uso de otras drogas, como el tabaco. Aunque también es común acompañarlo con la cocaína y las metanfetaminas, con el propósito también de inhibir el apetito.
Según Cedro, tanto en Lima y provincias, el consumo de marihuana, cocaína y PBC han aumentado.
Por ejemplo, mientras en el 2013, el 2,2% de mujeres encuestadas por esta institución reveló que fumaba marihuana, 2 años después, esa cifra subió a 3,8%. Algo parecido aconteció con la cocaína y PBC.
En busca de soluciones
Uno debe aprender a aceptarse como es, aprender a ser feliz con lo que tiene y entender que somos seres únicos, ello supone una construcción diaria que debe empezar a trabajarse y fortalecerse desde que nacemos.
Para el doctor Vásquez, el rol de los padres en la recuperación de los valores que se han perdido, como la honestidad, el respeto, etc., es fundamental para que los hijos tengan un sano desarrollo físico y mental.
Por su parte, la psicóloga Ismelda Rodríguez sostiene que una vez identificado el problema, se recomienda buscar ayuda profesional inmediatamente, ya que las particularidades de este problema son 50% más difíciles de tratar que cualquier otro trastorno alimenticio, debido a su doble característica de adicción y desorden alimenticio.
Si bien la alcoholexia aún no está extendida, es importante que los padres se informen de esta dolencia para prevenirla y así detectarla a tiempo. Su pronto reconocimiento será vital para que la víctima no empeore más su salud. (Redacción)

CÓMO RECONOCER AL ALCOHOLÉXICO
Paola Otero, psicoterapeuta del centro Renascentis, señala algunos síntomas que pueden delatar a quienes padecen esta enfermedad:
1.- Deja de comer en el día o en la semana para “prepararse” para consumir bebidas alcohólicas.
2.- Tiene una distorsión en la forma en que percibe su cuerpo, puede creer que está gordo aun cuando su peso está por debajo de lo recomendado.
3.- Disfruta del malestar que tiene al día siguiente de los “atracones” de alcohol, ya que eso le impide comer.
4.- Pierde interés por los estudios, el trabajo y su vida social. Por lo general, solo socializará si hay alcohol de por medio.

7,07

calorías vacías (que no guardan ni un nutriente esencial) tiene cada gramo de alcohol.